La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, confirmó que analiza la posibilidad de convocar a un referéndum para que la ciudadanía decida sobre proyectos considerados prioritarios para el país, debido a las dificultades que enfrenta el Poder Ejecutivo para lograr su aprobación en la Asamblea Legislativa.
La mandataria explicó que ha estudiado este mecanismo de democracia directa, aunque reconoció que se trata de un procedimiento complejo y que todavía no ha definido cuál iniciativa sería sometida a consulta popular.
“El referéndum es una herramienta que he estudiado y que conozco y que tengo que decir, es compleja. Si usted me pregunta a mí, ¿cuál es el tema más importante de Costa Rica? ¿Cuál llevamos al referéndum? Puede ser armonización del mercado eléctrico, jornadas 4 x 3, reformas en materia de seguridad o Crucitas. Son una inmensa cantidad de temas los que podríamos llevar al referéndum, pero la ley no es lo suficientemente flexible como para presentar un paquete de varias leyes a la vez y pedirle a los costarricenses que aprueben cinco o diez cosas que urgen”, señaló.
Fernández indicó que contempla esta alternativa debido a que las fracciones del Partido Liberación Nacional (PLN) y el Frente Amplio (FA), según afirmó, han impedido el avance de varias iniciativas impulsadas por su administración en el Congreso.
En Costa Rica, el referéndum es un mecanismo de participación ciudadana que permite aprobar, modificar o derogar leyes mediante el voto popular. El antecedente más conocido ocurrió en 2007, cuando los costarricenses aprobaron en las urnas el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos.
Actualmente, el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) tramita cinco solicitudes de referéndum. Entre ellas figuran propuestas para autorizar la exploración y explotación de petróleo y gas natural, eliminar el monopolio de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope), modernizar el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), reformar el Código de Trabajo y asignar al ICE la ejecución de proyectos de infraestructura vial.
Algunas de estas iniciativas ya cuentan con autorización para iniciar la recolección de firmas, mientras que otras permanecen en diferentes etapas del trámite. En el caso de la reforma al Código de Trabajo, el proyecto continúa bajo análisis de la Sala Constitucional, que deberá pronunciarse sobre su viabilidad antes de que el proceso avance.
La legislación costarricense contempla tres mecanismos para convocar un referéndum: la iniciativa ciudadana, que requiere el respaldo del 5 % del padrón electoral mediante firmas; la iniciativa legislativa, que necesita el apoyo de al menos 38 diputados; y la iniciativa mancomunada, impulsada por el Poder Ejecutivo con el respaldo mínimo de 29 legisladores.







