La dictadura de Nicaragua informó el sábado, a través de un comunicado del Ministerio del Interior, que el obispo emérito de Estelí, Juan Abelardo Mata, regresó a su vivienda luego de haber sido sometido a una investigación. Sin embargo, fuentes eclesiales y la investigadora Martha Patricia Molina rechazaron esa versión y advirtieron que el religioso continúa desaparecido.
En un comunicado oficial, la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo indicó que el obispo salesiano, de 80 años, fue objeto de una “necesaria indagación sobre origen de propiedades y vínculos familiares que no coinciden con la condición sacerdotal” y que posteriormente “ha retornado a su vivienda, donde permanece en perfectas condiciones”. El documento no detalla cuáles serían esas propiedades ni los supuestos vínculos mencionados.
El Ministerio del Interior también aseguró que durante el proceso el religioso colaboró con las autoridades. “El Señor Abelardo Mata ha brindado declaraciones sobre distintos episodios violatorios de las Leyes Nacionales, que el Pueblo nicaragüense ha conocido en diferentes momentos y tiempos”. Asimismo, agregó que “al retornar a su lugar de residencia, el Obispo Mata ha reconocido que en todo momento ha sido tratado con respeto y la consideración que caracteriza a los organismos de investigación de nuestra Nicaragua”.
No obstante, la investigadora Martha Patricia Molina, autora del informe “Nicaragua: Una Iglesia perseguida”, aseguró que la información difundida por el régimen carece de credibilidad. Según explicó, el comunicado surgió poco después de que el Gobierno de Estados Unidos exigiera la liberación inmediata del obispo y condenara la persecución religiosa en Nicaragua.
“El comunicado publicado por la dictadura sandinista es una respuesta al reclamo realizado por la administración del presidente Donald Trump donde exige la liberación del Obispo emérito y el cese a los ataques a la libertad religiosa”, indicó Molina. Además, advirtió: “Esta acción no debe de ser considerada como cierta. El obispo continúa desaparecido”.
La investigadora añadió que, incluso si el religioso fuera trasladado nuevamente a su vivienda, eso no significaría que haya recuperado plenamente su libertad. “De ser regresado a su casa en las próximas horas no significaría una libertad plena sino que cambiará su condición de estar preso en El Chipote a estar preso en su casa y amenazado además”, sostuvo.
El sábado, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos exigió “la inmediata e incondicional” liberación de Mata. También afirmó que el obispo “no representa ninguna amenaza para el régimen y su salud es frágil” y condenó “la continua y cruel persecución religiosa y represión de la dictadura de Murillo-Ortega”, al tiempo que pidió el cese de los ataques contra la libertad religiosa.
Juan Abelardo Mata dirigió la Diócesis de Estelí entre abril de 1990 y julio de 2021, cuando el papa Francisco aceptó su renuncia por límite de edad. Diversos sectores lo consideran una de las voces más críticas del régimen sandinista.
Desde 2018 al menos 309 religiosos han sido expulsados o forzados al exilio en Nicaragua, entre ellos cuatro obispos y el nuncio apostólico del Vaticano. Además, entre 2019 y la Cuaresma de 2026 fueron prohibidas más de 28,000 procesiones y otras manifestaciones públicas de fe, en un contexto que organismos internacionales califican como una de las mayores campañas de persecución religiosa en Centroamérica.







