La Autoridad del Canal de Panamá anunció una nueva reducción en el calado permitido para los buques que transitan por la vía interoceánica, como parte de las medidas preventivas ante el riesgo de sequías asociado al fortalecimiento del fenómeno El Niño, que podría afectar la disponibilidad de agua durante los próximos meses.
La medida establece que el calado máximo permitido en las esclusas neopanamax disminuirá de los actuales 15.09 metros a 14.94 metros a partir del 24 de julio. Posteriormente, el límite volverá a reducirse hasta 14.78 metros desde el 15 de agosto. En 2024, el máximo autorizado era de 15.24 metros.
La administración del Canal explicó que las restricciones forman parte de su estrategia de manejo del recurso hídrico para enfrentar una posible disminución en los niveles de agua de la cuenca que alimenta el lago Gatún, principal fuente utilizada para el funcionamiento de la vía marítima y para el abastecimiento de agua potable de la población panameña.
Las autoridades recordaron que el Canal depende directamente del agua almacenada en el lago Gatún, cuyo nivel está condicionado por las lluvias en la cuenca hidrográfica. Una reducción prolongada de las precipitaciones puede afectar tanto el tránsito de embarcaciones como el suministro de agua para miles de habitantes en Panamá.
La decisión se produce mientras organismos internacionales advierten sobre el fortalecimiento del fenómeno El Niño. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos informó en junio que el evento climático ya comenzó y prevé que continúe intensificándose hasta inicios de 2027.
Por su parte, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) alertó que El Niño incrementará el riesgo de olas de calor, sequías y otros eventos climáticos extremos en distintas regiones del planeta, con posibles efectos sobre la agricultura, los recursos hídricos y las cadenas mundiales de suministro.
Panamá ya enfrentó una situación similar en 2023, cuando una intensa sequía provocada por El Niño obligó al Canal a restringir el número de tránsitos diarios y reducir el calado máximo hasta 13.41 metros. Aquellas medidas ocasionaron retrasos en el comercio internacional y un aumento en las tarifas para reservar espacios de navegación.
Con las nuevas limitaciones, la Autoridad del Canal busca anticiparse a un posible escenario de escasez de agua y garantizar la operación sostenible de una de las rutas marítimas más importantes del mundo, clave para el comercio internacional y para la economía panameña.







