El alcalde de la Ciudad de Panamá, Mayer Mizrachi, respondió a las críticas del ministro venezolano de Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, por la incorporación de dispositivos AirTag en parte de la ayuda humanitaria enviada tras los terremotos registrados el 24 de junio en el norte de Venezuela.
A través de un video difundido en redes sociales, Mizrachi cuestionó que algunos insumos aparecieran en Maturín y defendió el uso del sistema de rastreo como una herramienta de transparencia. Según afirmó, el objetivo era verificar el recorrido de las donaciones y rendir cuentas a los ciudadanos que participaron en la campaña de recolección.
El alcalde también rechazó las críticas del funcionario venezolano y sostuvo que Panamá mantuvo el envío de asistencia por solidaridad con la población afectada, pese a las necesidades internas del país. Además, agradeció el respaldo de El Salvador a la iniciativa.
Gobierno venezolano rechaza el uso de dispositivos electrónicos
Horas antes, Cabello calificó de “miserable” la decisión de colocar dispositivos de rastreo en parte de la ayuda humanitaria. Durante una transmisión del canal estatal Venezolana de Televisión, aseguró que la medida buscaba generar dudas sobre el manejo de la asistencia.
El ministro afirmó que existe una campaña para desacreditar al país en medio de la emergencia provocada por los sismos. Asimismo, cuestionó la actuación del alcalde panameño y lanzó señalamientos personales en su contra.
Disque merma 🤌🏻 #SinCabello pic.twitter.com/ZEiy66ymEN
— Mayer Mizrachi (@Mayer) July 6, 2026
Campaña reunió cerca de 100 toneladas de asistencia
De acuerdo con Mizrachi, la Alcaldía de Panamá coordinó la recolección de aproximadamente 100 toneladas de ayuda humanitaria. Más de la mitad ya fue enviada a Venezuela.
Los envíos incluyen alimentos, agua potable, pañales, productos de higiene y otros artículos de primera necesidad. El alcalde explicó que algunos paquetes contenían dispositivos AirTag para monitorear su traslado hasta los centros de distribución.
La polémica ocurre mientras varios países y organismos internacionales mantienen operaciones de asistencia para atender a las comunidades afectadas por los terremotos en el norte de Venezuela.







