En Guatemala, tener muchos hijos ya no es la regla. En las últimas tres décadas, el promedio pasó de más de cinco hijos por mujer a poco más de dos, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). Este cambio refleja nuevas decisiones familiares y podría transformar la economía del país en el futuro.
Hace 30 años, una mujer en Guatemala tenía en promedio 5,5 hijos. Hoy, esa cifra bajó a 2,3, lo que muestra una caída fuerte en la natalidad.
Esto significa, en términos simples, que las familias son cada vez más pequeñas y que nacen muchos menos niños que antes.
Aunque esta tendencia se repite en toda América Latina, Guatemala todavía está por encima del nivel mínimo necesario para que la población se mantenga estable.
En la región, el promedio es más bajo: 1,8 hijos por mujer, mientras que en el Caribe es de 1,5, según la Cepal.

Uno de los principales cambios detrás de esta caída es que más mujeres trabajan y deciden tener hijos más tarde o tener menos.
También influye que los hijos se tienen con más distancia entre uno y otro, lo que reduce el número total en cada familia.
A largo plazo, este cambio puede modificar la economía del país: habrá menos jóvenes y más adultos mayores, lo que implica más gasto en salud y pensiones, y menos en educación.







