El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó la consulta del Artículo IV correspondiente a 2026 y aprobó la revisión de mitad de período de la Línea de Crédito Flexible (LCF) otorgada a Costa Rica, manteniendo un acceso de aproximadamente $1,500 millones como respaldo ante posibles choques externos.
El FMI señaló que la economía costarricense continúa mostrando resiliencia frente a un entorno internacional complejo. El Producto Interno Bruto (PIB) creció 4.6 % durante 2025, impulsado principalmente por el dinamismo de las exportaciones de bienes, especialmente las provenientes de las zonas francas. Además, las reservas internacionales alcanzaron niveles récord gracias a una reducción del déficit de cuenta corriente y a sólidos flujos de inversión extranjera directa.
Sin embargo, el organismo observó que la inflación se ha mantenido persistentemente baja. Costa Rica acumuló once meses consecutivos de deflación y casi tres años con una inflación por debajo de la meta de 3 % fijada por el Banco Central de Costa Rica (BCCR). Al mismo tiempo, el superávit primario del gobierno central cayó a 0.9 % del PIB en 2025, mientras que la deuda pública aumentó hasta 60.4 % del PIB.
Para 2026, el FMI proyecta una moderación del crecimiento económico hasta 3.6 %. El organismo considera que el impacto de la guerra en Medio Oriente, el aumento de los precios del petróleo y mayores barreras comerciales reducirán parte del impulso económico observado en los últimos años, aunque la inversión y las exportaciones seguirán aportando dinamismo.
Respecto a la inflación, el Fondo estima que regresará al rango meta de entre 2 % y 4 % dentro de los próximos ocho trimestres. No obstante, advirtió que la velocidad de convergencia dependerá de la evolución de los precios internacionales de las materias primas y de las condiciones económicas globales.
El organismo también identificó varios riesgos que podrían afectar el desempeño económico costarricense. Entre ellos destacan una escalada de las tensiones geopolíticas, mayores medidas proteccionistas, interrupciones en el comercio internacional, condiciones financieras más restrictivas, una eventual corrección de mercados impulsada por la inteligencia artificial y el incremento de la criminalidad interna.

Ingresos tributarios
En materia fiscal, los directores del FMI respaldaron la disciplina mostrada por las autoridades costarricenses y recomendaron mantener el compromiso con la regla fiscal. Además, sugirieron impulsar reformas que permitan aumentar los ingresos públicos, racionalizar exenciones tributarias y garantizar la sostenibilidad financiera de los sistemas de pensiones y salud.
El Fondo también enfatizó la necesidad de continuar fortaleciendo la supervisión financiera, aprobar nuevos mecanismos de resolución bancaria y desarrollar marcos regulatorios para empresas fintech y activos digitales. Asimismo, consideró prioritario promover reformas que impulsen la participación laboral, reduzcan la informalidad, cierren brechas de infraestructura y aprovechen el potencial de la inteligencia artificial para elevar la productividad.
Finalmente, el Directorio Ejecutivo concluyó que Costa Rica continúa cumpliendo los criterios para acceder a la Línea de Crédito Flexible debido a sus sólidos fundamentos económicos y a la fortaleza de sus instituciones. El gobierno costarricense mantendrá el acuerdo como una herramienta precautoria frente a la elevada incertidumbre internacional y los riesgos derivados del actual contexto geopolítico.






