La presidenta del Subcomité del Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, María Elvira Salazar, lanzó este miércoles una dura advertencia contra la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua durante la audiencia inaugural sobre la defensa de la libertad religiosa en el mundo, celebrada ante el Comité de Asuntos Exteriores.
““La realidad es que este es un mensaje para Rosario Murillo y Daniel Ortega que están dirigiendo Nicaragua en este momento: sus días están contados y el juego se acabó”, dijo Salazar contundentemente en español, en una comparecencia en la que llamó a Murillo “es el mismo diablo”.
Salazar, reconocida por su trayectoria como corresponsal de Univisión en Centroamérica y coautora de una propuesta de ley que busca reactivar y endurecer las sanciones contra el régimen Ortega Murillo, fue categórica al denunciar la persecución sistemática contra líderes y comunidades religiosas en Nicaragua.
“La libertad religiosa está bajo ataque en todo el mundo y en el hemisferio occidental. Nicaragua es un ejemplo muy claro. Conozco Nicaragua muy bien. Como corresponsal de Univisión, viví allí y vi de primera mano cómo los nicaragüenses, junto con los chilenos, son los pueblos más católicos del hemisferio occidental”, subrayó.
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Rosario de atrocidades contra religiosos
Durante su intervención, Salazar hizo un repaso detallado de los atropellos cometidos bajo el actual régimen nicaragüense: “260 figuras religiosas han sido expulsadas simplemente por predicar u orar en público. Mil iglesias católicas han sido atacadas, según el Vaticano“.
“En 2024, pastores evangélicos pertenecientes a este grupo llamado Ministerios de la Puerta de la Montaña fueron arrestados bajo cargos falsos y condenados a décadas de prisión solo por predicar el evangelio. Eso es lo que Ortega y Murillo le hacen a su pueblo y a quienes están cerca de Dios”.
La congresista enfatizó el impacto devastador de las medidas represivas sobre las órdenes religiosas y la vida social nicaragüense.
“Ortega expulsó a las monjas Clarisas, obligándolas a huir a sus conventos, casi sin nada. Y no solo eso, las monjas de Teresa de Calcuta… tuvieron que huir porque Ortega no les permitía seguir practicando y sirviendo”, señaló, rememorando su paso por el Mercado Oriental de Managua, donde conversó con religiosas afectadas.
“La Semana Santa y la Cuaresma, esas grandes procesiones que cubrí como reportera, fueron completamente prohibidas. Y han desaparecido durante los últimos tres años. Y, para colmo, más de 6.000 ONG religiosas han sido clausuradas”.
“Rosario Murillo es el mismo diablo”
Salazar no dudó en enviar un mensaje directo y enérgico a los dictadores sandinistas: “Les enviaré un mensaje en español para que lo entiendan bien: su juego ha terminado, creo que es hora de que entiendan que las cosas están cambiando en el hemisferio occidental, y lo primero que deben hacer es no tocar a esas comunidades religiosas —católicas, evangélicas o cualquier otra ONG que las esté ayudando—. De lo contrario, Estados Unidos se encargará de eso, porque hay un nuevo sheriff en la ciudad”.
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La legisladora reservó sus palabras más duras para la cruel co dictadora Rosario Murillo:
“Ahora se lo voy a transmitir específicamente a Rosario Murillo, que es el diablo mismo y que por eso está orientando a su esposo a no permitir que este tipo de actividades sucedan en el territorio nicaragüense”.
Finalmente, Salazar agradeció al presidente estadounidense por su postura: “Gracias a Dios que hay un líder en la Casa Blanca que comprende la importancia de la libertad, la democracia, la economía de libre mercado y los derechos religiosos en el hemisferio occidental”.
Esta audiencia refuerza la presión internacional sobre el régimen Ortega Murillo y anticipa el endurecimiento de sanciones desde Washington, en un contexto de creciente aislamiento y repudio mundial por las violaciones a la libertad religiosa en Nicaragua.
