La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo exhibió públicamente a la presa política Angélica Chavarría Altamirano, expareja del fallecido general retirado Humberto Ortega Saavedra, mediante un comunicado oficial en el que el Ministerio del Interior asegura que ella “ha sido tratada con dignidad”.
Chavarría Altamirano permanece detenida desde el 19 de mayo de 2024, cuando fue capturada durante un operativo ejecutado contra Humberto Ortega, antiguo jefe militar y hermano del dictador nicaragüense.
La organización Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas incluye a Chavarría entre los 47 detenidos que considera en condición de “desaparición forzada”, debido a la falta de información oficial y al limitado acceso de familiares y abogados.
En septiembre de 2024, Humberto Ortega murió a los 77 años mientras permanecía bajo custodia del régimen encabezado por su hermano Daniel Ortega y Murillo, en medio de fuertes tensiones políticas dentro del oficialismo sandinista.
Régimen destaca supuestos privilegios en prisión
En el comunicado divulgado por el Ministerio del Interior, las autoridades intentan proyectar una imagen de trato humanitario hacia Chavarría Altamirano.
“Angélica Chavarría, en sus propias palabras, reconoce que ha sido tratada con dignidad, que todos sus derechos han sido respetados, que recibe visitas de su madre y otros familiares semanalmente, así como atención médica, medicamentos y consideraciones especiales, como el uso de televisión para su recreación y distracción”, indicó la nota oficial.
Organismos de derechos humanos y grupos opositores han denunciado reiteradamente las condiciones de detención de presos políticos en Nicaragua, incluyendo aislamiento, incomunicación y restricciones de visitas familiares.
En un video publicado por los medios de la dictadura, Chavarría aparece leyendo lentamente un discurso por telepromter “aclarando” que la han tratado “con dignidad”.







