Un gran jurado federal de Florida acusó formalmente al exdictador cubano Raúl Castro y a otros cinco ciudadanos cubanos por el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate ocurrido en 1996, informó este miércoles el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Las autoridades estadounidenses imputan a Castro, de 94 años, por conspiración para asesinar ciudadanos estadounidenses, cuatro cargos de homicidio y dos delitos relacionados con destrucción de aeronaves. El exmandatario cubano fue presidente de Cuba entre 2008 y 2018 y dirigió el Partido Comunista entre 2011 y 2021.
El fiscal general interino Todd Blanche aseguró en una conferencia de prensa en Miami que el caso representa un intento de justicia para las víctimas.
“Durante casi 30 años, las familias de cuatro estadounidenses asesinados han esperado justicia. Mi mensaje hoy es claro: Estados Unidos y el presidente Trump no olvidan ni olvidarán a sus ciudadanos”, declaró Blanche.
La acusación se centra en el derribo de dos avionetas Cessna pertenecientes al grupo Hermanos al Rescate, una organización de exiliados cubanos que realizaba misiones de búsqueda de balseros en el Caribe. En el ataque murieron cuatro personas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses y un residente permanente legal de Estados Unidos.
Según la Organización de Aviación Civil Internacional de Naciones Unidas, las aeronaves volaban fuera del espacio aéreo cubano cuando fueron atacadas por cazas MiG-29 de Cuba. El organismo también señaló que las autoridades cubanas no intentaron advertir o desviar las aeronaves antes del ataque. El gobierno cubano rechazó esas conclusiones y sostuvo que las avionetas habían violado repetidamente su espacio aéreo.
En el momento del derribo, Raúl Castro era el ministro de Defensa cubano. En una entrevista de 1996 con Dan Rather, presentador de CBS, el entonces dictador cubano Fidel Castro, hermano de Raúl Castro, reconoció haber emitido “órdenes generales” para impedir que los aviones invadieran el territorio nacional.
La acusación contra Castro ocurre en medio de un incremento de tensiones entre Washington y La Habana. La administración del presidente Donald Trump ha endurecido las presiones económicas y diplomáticas contra Cuba, incluyendo amenazas de aranceles a países que exporten petróleo hacia la isla.
Aunque el proceso judicial representa una fuerte presión política contra La Habana, expertos consideran poco probable que Raúl Castro enfrente un juicio en territorio estadounidense debido a que Cuba no extradita a sus ciudadanos. Sin embargo, el caso podría aumentar aún más las tensiones diplomáticas entre ambos países.
La acusación también revive uno de los episodios más polémicos en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos en las últimas décadas. Tras el derribo de las avionetas en 1996, el entonces presidente Bill Clinton condenó el ataque “en los términos más fuertes posibles”, mientras el Congreso estadounidense endureció las sanciones contra el gobierno cubano.







