La dictadura de Nicaragua aceleró la entrega de concesiones mineras a empresas privadas tras las recientes sanciones de Estados Unidos contra actores clave del negocio del oro, en una estrategia que busca sostener e impulsar la extracción aurífera bajo su fiscalización.
De acuerdo con títulos publicados este 7 de mayo en el diario oficial La Gaceta, la Procuraduría General de Justicia otorgó tres nuevos lotes a la empresa canadiense La India Gold S.A..
Con lo que en menos de 48 horas, la PGR suma cinco concesiones que abarcan 57,731.01 hectáreas en distintas regiones del país.
Las concesiones incluyen derechos exclusivos de exploración, explotación y establecimiento de plantas de beneficio, con una vigencia de 25 años. Además, obligan a la empresa a iniciar actividades de exploración en un plazo máximo de cuatro años.
Expansión acelerada en zonas estratégicas
Los nuevos lotes adjudicados —“Hemco Sid”, “Topacio” y “Achuapa”— suman 48,897.81 hectáreas distribuidas en los departamentos de Matagalpa, Estelí, León y el Caribe Sur, zonas clave para la actividad minera en Nicaragua.
El lote “Hemco Sid” abarca 3,752.47 hectáreas en San Isidro y Ciudad Darío; “Topacio” comprende 27,002.15 hectáreas en El Rama y Muelle de los Bueyes; mientras que “Achuapa” suma 18,143.19 hectáreas repartidas entre Estelí y León.
Un día antes, la misma compañía recibió otros dos lotes: “Santa Rosa del Peñón”, con 6,389.20 hectáreas, y “Darío”, con 2,000 hectáreas, lo que evidencia un ritmo acelerado de concesión en medio de la presión internacional.
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Estrategia tras sanciones y precios récord
La expansión ocurre luego de que Washington sancionara a operadores vinculados a la industria minera nicaragüense, señalada como una fuente clave de ingresos del régimen.
Pese a estas medidas, la dictadura mantiene su apuesta por el oro, favorecido por el alza histórica del metal, que ronda los 5,300 dólares por onza troy, según estimaciones recientes del mercado internacional.
Analistas consideran que el régimen busca compensar el impacto de las sanciones mediante la apertura acelerada de concesiones a empresas extranjeras, bajo un esquema de control estatal que le permite captar rentas y divisas.
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Presencia extranjera y control estatal
La India Gold S.A., registrada bajo el número 40615-B5, es filial de la compañía británica Metals Exploration, que adquirió en 2025 a Condor Gold, propietaria del proyecto La India, uno de los principales distritos auríferos del país.
El proyecto incluye 12 concesiones que cubren unos 587 kilómetros cuadrados y prevé una producción inicial de 80,000 onzas de oro anuales, con proyecciones de aumento hasta 145,000 onzas.
Aunque la empresa destaca su respaldo internacional, con vínculos con la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial, expertos advierten que el modelo de concesiones en Nicaragua se desarrolla bajo una fuerte supervisión política del régimen.
En paralelo, la Procuraduría también aprobó la renovación del lote “Espinito Mendoza”, en León, por otros 25 años, consolidando la continuidad de operaciones en zonas ya explotadas.
Un sector clave bajo presión internacional
El oro se ha convertido en uno de los principales motores de exportación de Nicaragua en los últimos años, en medio del aislamiento político y las sanciones internacionales.
Sin embargo, organizaciones y especialistas señalan que la expansión minera ocurre en un contexto de falta de transparencia, debilitamiento institucional y concentración del control económico en manos del régimen.
La aceleración de concesiones a empresas privadas, tanto occidentales como asiáticas, refleja una estrategia dual: mantener la inversión extranjera mientras el Estado refuerza su control sobre uno de los sectores más rentables de la economía nicaragüense.
