El Salvador reduce deuda municipal al 2.2 % del PIB y marca una de las caídas más fuertes de la región

Un informe de la Cepal destaca el ajuste fiscal en los gobiernos locales salvadoreños, impulsado por reformas administrativas y control del gasto, en contraste con el aumento del endeudamiento en otros países durante la pandemia.

La deuda de los gobiernos municipales salvadoreños pasó de representar el 2.5 % del PIB en 2020 a un 2.2 % en 2024.

Los municipios de El Salvador han logrado reducir su nivel de endeudamiento en los últimos 4 años, según el más reciente informe Panorama Fiscal 2026 de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que señala una mejora en la gestión financiera local y una política más conservadora en la contratación de deuda.

La Cepal indica que la deuda de los gobiernos municipales salvadoreños pasó de representar el 2.5 % del PIB en 2020 a un 2.2 % en 2024, una reducción sostenida en un contexto regional marcado por mayores niveles de endeudamiento subnacional.

El organismo atribuye este resultado a procesos de reestructuración de pasivos, así como a una mayor disciplina fiscal en las administraciones locales, respaldada por políticas de control implementadas por el Ministerio de Hacienda.

Durante la pandemia, muchos gobiernos locales en América Latina incrementaron su deuda para financiar medidas de emergencia. Sin embargo, El Salvador combinó la inversión en infraestructura con una estrategia más cautelosa en la toma de nuevos créditos.

El informe también señala que las transferencias intergubernamentales, a través del FODES, promediaron un 1.1 % del PIB entre 2020 y 2024.

Reducción de municipios incidió

Uno de los factores clave fue la reforma administrativa aprobada en 2023, que redujo el número de municipios de 262 a 44. Esta medida buscó optimizar el uso de recursos públicos y generar un ahorro estimado de $250 millones de dólares.

Con esta reestructuración, los antiguos municipios pasaron a ser distritos, lo que permitió una gestión más centralizada y una reducción de gastos operativos en las alcaldías.

El informe también señala que las transferencias intergubernamentales, a través del FODES, promediaron un 1.1 % del PIB entre 2020 y 2024, reflejando un ajuste en el financiamiento local y un mayor control del gasto público.

El Salvador tuvo una reestructuración de municipios, bajando así su número y facilitando la administración.

En el contexto regional, El Salvador destaca junto a México como uno de los pocos países que logró reducir su deuda municipal en este período, lo que podría servir como referencia para otras economías.

No obstante, la Cepal advierte que el país enfrenta un desafío mayor a nivel nacional: la deuda del gobierno central se mantiene cercana al 60 % del PIB al cierre de 2025, uno de los niveles más altos de América Latina.

El organismo recomienda continuar con la disciplina fiscal, diversificar las fuentes de financiamiento y fortalecer la capacidad técnica de los gobiernos locales, para consolidar los avances y mejorar la sostenibilidad económica del país.

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