La violencia contra adolescentes y jóvenes continúa en aumento en Honduras. Así lo informó Wilmer Vásquez, director de la Coordinadora de Instituciones Privadas Pro las Niñas, Niños, Adolescentes, Jóvenes y sus Derechos (Coiproden), una red de organizaciones dedicada a la protección de la infancia y la juventud.
De acuerdo con el representante, entre enero y mayo de 2026 se registraron 268 muertes violentas de personas menores de 30 años. La cifra supera en 32 casos la reportada durante el mismo período de 2025.
Vásquez indicó que el incremento equivale a un 12 % y refleja un deterioro en las condiciones de seguridad para este sector de la población.
Mayo registró la cifra mensual más alta del año
Según los datos presentados por Coiproden, mayo fue el mes más violento de 2026 para adolescentes y jóvenes.
Durante ese mes se contabilizaron 78 homicidios, la cifra mensual más elevada del año. La organización señaló que este comportamiento contribuyó al aumento acumulado registrado en los primeros cinco meses.
Los datos muestran que la mayoría de las víctimas se encontraba en edades productivas y de formación académica.
Adultos jóvenes concentran la mayor parte de los casos
El informe detalla que el 82 % de las víctimas tenía entre 18 y 30 años de edad.
Por otra parte, el 18 % correspondía a niñas, niños y adolescentes de entre 0 y 17 años.
Estas cifras reflejan que la mayor incidencia de muertes violentas se concentra en la población joven, aunque también afecta a menores de edad.
Accidentes de tránsito elevan el número total de fallecimientos
Además de los homicidios, Coiproden reportó la muerte de 102 adolescentes y jóvenes en accidentes viales durante el mismo período.
Al sumar ambas causas, el número total de fallecimientos asciende a 370 casos entre enero y mayo de 2026.
La organización destacó que estas pérdidas impactan directamente a una generación que forma parte de la fuerza laboral actual y futura del país.
Más departamentos aparecen entre las zonas con mayores riesgos
Vásquez señaló que la problemática ya no se concentra en un número reducido de territorios.
Según explicó, varios departamentos presentan altos niveles de criminalidad y muertes violentas. Entre ellos mencionó Cortés, Atlántida, Colón, Yoro y Francisco Morazán.
La ampliación de las áreas afectadas representa un desafío adicional para las instituciones encargadas de la seguridad y la prevención de la violencia.
Organización advierte sobre el impacto social de las pérdidas
Coiproden expresó preocupación por la cantidad de adolescentes y jóvenes que han perdido la vida durante 2026.
La organización señaló que muchas de las víctimas se encontraban en edad de estudiar, trabajar o incorporarse a actividades productivas.
Asimismo, indicó que el aumento de los homicidios y los accidentes de tránsito genera consecuencias para las familias y las comunidades, además de afectar el desarrollo social y económico del país.







