El Centro de Alta Contención de la Criminalidad Organizada (Cacco), una prisión inspirada en el modelo del Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) de El Salvador, estará finalizado estructuralmente a finales de septiembre, confirmó el ministro de Justicia de Costa Rica, Gabriel Aguilar.
Según el Ministerio de Justicia, la construcción registra un 76 % de avance. Una vez concluya el proceso de recepción de la infraestructura, las autoridades prevén trasladar a los primeros 2,500 privados de libertad al nuevo centro penitenciario, una etapa que también se desarrollaría a finales de septiembre.
“El Cacco va a estar finalizado estructuralmente a finales de setiembre. Ustedes saben que tiene que haber un proceso de recepción de obras; es una obra de magnitud. La administradora del contrato tiene que revisar cada detalle y también debe intervenir el Cuerpo de Bomberos”, explicó Aguilar.
El funcionario informó además que las privadas de libertad del Centro de Atención Institucional (CAI) Vilma Curling ya comenzaron a confeccionar los uniformes anaranjados que utilizarán los futuros internos del Cacco. Asimismo, indicó que la institución empezó a recibir el calzado que será utilizado por la población penitenciaria.
El complejo penitenciario se construye dentro del centro penal La Reforma sobre un terreno de 91,000 metros cuadrados, de los cuales 31,000 metros cuadrados corresponderán al nuevo establecimiento. Tendrá capacidad para 5,100 privados de libertad distribuidos en cinco módulos con espacio para 1,020 personas cada uno.
Entre sus instalaciones contará con consultorios médicos, áreas para visitas íntimas, edificios administrativos, puestos de control, celdas de aislamiento, bodegas y otras obras destinadas al funcionamiento del recinto. La inversión del proyecto asciende a ¢21,000 millones.
El diseño del Cacco fue desarrollado con base en los planos del Cecot de El Salvador, donados por ese país en el marco de un acuerdo de cooperación bilateral. De acuerdo con el Gobierno costarricense, utilizar ese modelo permitió un ahorro cercano a $25 millones en el desarrollo del proyecto.







