La violencia sexual continúa siendo una de las amenazas más graves para la niñez y las mujeres en Guatemala. La Secretaría contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas (SVET) alertó que más del 80 % de las víctimas son niñas, adolescentes y mujeres, en un contexto marcado por más de 4,000 denuncias registradas durante los primeros cinco meses de 2026.
Las cifras divulgadas por la SVET reflejan la magnitud del problema. Solo entre enero y mayo se contabilizaron más de 4,000 denuncias de violencia sexual, una cifra que las autoridades consideran alarmante por su impacto social y humano.
A ello se suma otro indicador preocupante. Según datos del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, al menos 925 niños y adolescentes habían sido víctimas de maltrato hasta mayo de este año, principalmente en los departamentos de Guatemala y El Progreso.
Delito y problema de salud
La secretaria ejecutiva de la SVET, Danissa Ramírez, señaló que la violencia sexual no solo constituye un delito, sino también un problema de salud pública que afecta de forma desproporcionada a menores de edad y mujeres.
Las autoridades explicaron que muchos de los agresores pertenecen al entorno cercano de las víctimas. En numerosos casos, los responsables son familiares, conocidos o personas de confianza que aprovechan relaciones de poder para cometer los abusos.
La SVET también advirtió sobre los riesgos asociados al uso de redes sociales, especialmente durante el receso escolar. Según la institución, cada vez son más frecuentes los casos de captación y engaño de adolescentes a través de plataformas digitales.
Ante este escenario, la entidad pidió a padres, madres y cuidadores fortalecer la comunicación con sus hijos, supervisar los contactos en internet y denunciar cualquier situación sospechosa.
