El balance anual de InSight Crime indica que varios países de Centroamérica registraron reducciones en la tasa de homicidios en 2025. Sin embargo, la región continúa enfrentando violencia relacionada con pandillas, narcotráfico y economías criminales.
El informe señala que la disminución no es uniforme. Mientras algunos países reportaron caídas en los asesinatos, otros registraron aumentos o mantuvieron niveles altos de violencia.
Honduras reduce homicidios, pero mantiene una de las tasas más altas
Honduras cerró 2025 con 2,332 homicidios. La tasa se ubicó en 23.2 por cada 100,000 habitantes, por debajo del 25.3 registrado en 2024.
Las autoridades han impulsado operativos contra pandillas y ampliado estados de excepción para contener la violencia. A pesar de la reducción, el país sigue entre los más violentos de la región.
Durante años, la violencia en Honduras ha estado asociada a pandillas, corrupción y redes criminales.
Guatemala registra aumento de la violencia
En contraste, Guatemala reportó un aumento en la tasa de homicidios durante 2025. El indicador subió a 17.4 por cada 100,000 habitantes, frente a 16.1 en 2024.
El informe vincula este incremento con un resurgimiento de la violencia entre pandillas. La pandilla Mara Salvatrucha mantiene presencia en redes de extorsión y control de rutas de transporte.
Además, persisten disputas entre grupos criminales locales por territorios y actividades ilícitas.
El Salvador reporta su tasa de homicidios más baja
El Salvador registró 82 homicidios en 2025. La cifra representa una tasa de 1.3 por cada 100,000 habitantes, la más baja en la historia reciente del país.
El descenso coincide con la ofensiva estatal contra las principales pandillas, entre ellas la Mara Salvatrucha y Barrio 18.
No obstante, el informe señala que el país utiliza una definición más restrictiva de homicidio. Algunas muertes, como las ocurridas en cárceles o durante operativos policiales, no se incluyen en las estadísticas oficiales.
También advierte que la falta de transparencia dificulta verificar los datos de manera independiente.
Costa Rica y Belice mantienen tasas relativamente estables
Costa Rica registró una tasa de homicidios de 16.8 en 2025. La cifra es ligeramente menor que el 17 reportado en 2024.
El informe señala que el país se ha convertido en un punto logístico para el tráfico de cocaína. Esta situación ha coincidido con un aumento de los asesinatos en zonas clave para las rutas del narcotráfico.
Por su parte, Belice reportó una tasa de homicidios de 21.8 en 2025, con una leve reducción frente al año anterior.
Aun así, continúan episodios de violencia relacionados con pandillas. En mayo de 2025, varias zonas del país permanecieron bajo estado de emergencia debido a enfrentamientos entre grupos criminales.
Panamá mantiene estable su tasa de homicidios
Panama registró 593 homicidios en 2025. Aunque la cifra representa un leve aumento en el número de asesinatos, la tasa de homicidios se mantuvo estable en 12.9 por cada 100,000 habitantes.
Más del 40 % de los casos ocurrieron en la provincia de Panamá, mientras que cerca del 20 % se registró en Colón. Esta última es un centro logístico clave para el comercio regional y un punto de entrada de cocaína, disputado por pandillas.
Nicaragua sin datos verificables de homicidios
En Nicaragua no existen datos confiables sobre homicidios en 2025. El informe señala que el país no respondió a las solicitudes de información ni publica estadísticas detalladas.
Según InSight Crime, la falta de transparencia limita la posibilidad de comparar la evolución de la violencia con otros países de la región.
América Latina registra leve caída de homicidios
A nivel regional, América Latina y el Caribe registraron una reducción en la violencia letal durante 2025.

Según el informe de InSight Crime, al menos 108,838 personas fueron asesinadas en la región. La tasa mediana se situó en 17.6 homicidios por cada 100,000 habitantes, más de 5 % por debajo de 2024.
Sin embargo, algunos países alcanzaron cifras récord de violencia. Entre ellos figuran Ecuador y Haití, donde las disputas entre organizaciones criminales impulsaron el aumento de homicidios.
El reporte concluye que las economías criminales continúan influyendo en la violencia regional. Entre los principales factores destacan el narcotráfico, la extorsión y la minería ilegal.







