El Salvador cumplió tres años sin registrar asesinatos de agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) atribuidos a pandillas, luego de que el último caso ocurriera el 16 de mayo de 2023 en Chalatenango, al norte del país.
La última víctima fue el agente Maximino Antonio Vásquez Rodríguez, quien murió tras ser atacado a tiros por integrantes de la MS-13 en el cantón El Zapote, del municipio de Nueva Concepción.
El policía participaba en un operativo de rutina junto a otros agentes cuando fueron emboscados por pandilleros que se ocultaban en la zona del cantón Santa Rosa.
Los registros históricos reflejan que durante años las estructuras criminales mantuvieron ataques constantes contra miembros de la corporación policial en distintos puntos del país.
Un informe citado por el estatal Diario El Salvador revela que entre 2009 y 2020 fueron asesinados al menos 255 agentes de la PNC, la mayoría a manos de pandillas.
En 2009 fueron asesinados 24 agentes policiales; en 2010 se reportaron 23 casos; mientras que en 2011 la cifra alcanzó 19 homicidios de policías.
Posteriormente, en 2012 se contabilizaron 16 asesinatos; en 2013, 13; y en 2014 el número aumentó a 39 agentes fallecidos en ataques vinculados a pandillas.
Uno de los años más violentos para la corporación fue 2015, cuando 67 policías fueron asesinados. La violencia continuó en 2016 con al menos 47 policías asesinados, mientras que en 2018 se registraron 33 casos, en 2019 fueron 29 y en 2020 se reportaron 13 agentes fallecidos.
Aunque las autoridades no han divulgado cifras oficiales acumuladas recientes, los ataques contra cuerpos de seguridad disminuyeron considerablemente y únicamente se han reportado incidentes aislados, como el ocurrido en noviembre de 2025 en Santa Clara, San Vicente Norte, donde un equipo policial fue atacado durante un patrullaje.






