El Salvador declaró este 25 de agosto de 2026 alerta roja por sequía meteorológica y agrícola en todo el territorio nacional. La medida responde al déficit de lluvias, el aumento de las temperaturas y el estrés hídrico asociado al fenómeno de El Niño.
La perspectiva climática para agosto-noviembre prevé precipitaciones por debajo de lo normal durante agosto-octubre. El déficit podría afectar especialmente las zonas paracentral y oriental del país.
Las autoridades también reportan tres eventos de sequía meteorológica durante 2026. El último comenzó el 7 de agosto y acumula hasta 19 días secos consecutivos.
Además, agosto registra 14 récords de temperatura. En Santa Rosa de Lima se alcanzaron máximas de hasta 9 grados Celsius por encima de los valores habituales, según el documento oficial.
Agricultura y disponibilidad de agua, entre las principales preocupaciones
La falta de lluvia y las altas temperaturas elevan el riesgo para cultivos, ganado y otros medios de vida rurales. También pueden reducir la disponibilidad de agua para consumo humano y actividades agropecuarias.
La alerta presta especial atención al corredor seco nacional y a otros territorios con alta o muy alta exposición al déficit hídrico.
Autoridades activan medidas de prevención
La declaratoria ordena activar las comisiones del Sistema Nacional de Protección Civil y reforzar el monitoreo meteorológico, agrícola e hidrológico.
Asimismo, las instituciones deberán evaluar periódicamente las zonas afectadas y priorizar comunidades con mayor vulnerabilidad.
Entre las medidas previstas figuran el fortalecimiento del abastecimiento de agua, el uso racional del recurso y la asistencia técnica al sector agropecuario.
También se contempla apoyo para proteger la seguridad alimentaria y transferencias monetarias temporalespara hogares vulnerables afectados por la pérdida de sus medios de vida.
Alerta seguirá bajo evaluación técnica
La declaratoria entró en vigor el 25 de agosto y permanecerá vigente hasta que las autoridades dispongan lo contrario.
El Gobierno podrá modificar, ampliar, prorrogar o levantar la alerta según la evolución de la sequía, el déficit hídrico y sus impactos.







