Costa Rica realizó esta semana su primer implante de una prótesis craneal que fue fabricada a partir de una impresora 3D. El procedimiento quirúrgico fue realizado por la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).
El gerente de Logística de la CCSS, Esteban Vega de la O, explicó que este se realizó con una prótesis diseñada con base a las imágenes médicas del paciente, es decir, de acuerdo a las medidas requeridas en la prótesis para que esta cumpla la función encomendada.
Vega indicó que todo el proceso que incluye la elaboración de la prótesis y la preparación del paciente para el procedimiento se tardó al menos unos 2 años porque incluso tuvieron que capacitar al personal médico, adquirir el equipo necesario, mantener un cuarto especializado y realizar las pruebas requeridas.
“La impresión 3D nos permite diseñar soluciones personalizadas para cada paciente, con tiempos de respuesta más ágiles, menor dependencia del mercado externo y un menor costo”, detalló Vega.
Vega dijo también que el solo proceso de elaboración de la prótesis es rápido y que se tiene lista en un máximo de 7 días, partiendo desde la toma de imágenes hasta el resultado final de la pieza requerida.
Uno de los mayores beneficios que percibe la CCSS es que una compra externa de una pieza craneal es hasta 64 % mayor que lo invertido internamente. La entidad calcula que la prótesis talla s que se usó para el implante costó $2.2 millones (más de 1,000 colones costarricenses).
Con la implementación de prótesis elaboradas con impresoras 3 D, la Caja estima que unos 52 pacientes provenientes de los hospitales San Juan de Dios, México y Monseñor Víctor Manuel Sanabria sean beneficiados durante el segundo semestre de 2026.






