El Gobierno de Costa Rica anunció que la megacárcel Centro de Alta Contención de Crimen Organizado (Cacco) será construida dentro de los terrenos del complejo penitenciario La Reforma, ubicado en el cantón de Alajuela, a unos 25 kilómetros al noroeste de San José, en una superficie de 91.000 metros cuadrados.
La obra tendrá una edificación de 31.000 metros cuadrados y un costo total de 21,000 millones de colones (unos 39.6 millones de dólares), cifra superior a los 35 millones de dólares que previamente había calculado el ministro de Justicia, Gerald Campos.
El Cacco estará destinado a albergar a los privados de libertad considerados más peligrosos del país, incluidos reos vinculados al crimen organizado, extraditables y aquellos que requieran protección especial.
El diseño contempla cinco módulos con capacidad para 1.020 reclusos cada uno, además de 20 celdas de aislamiento, 5 consultorios médicos, 25 aposentos de visita íntima, 7 fortines de vigilancia, un centro de acopio, bodegas, un edificio de control y otras instalaciones auxiliares.
Las autoridades indicaron que los estudios ambientales y técnicos ya fueron aprobados por la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena), y que el diseño será remitido al Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA).
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Financiamiento inicial y cronograma
El anuncio se realizó tras la aprobación, en la Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa, de una modificación presupuestaria que habilita 8.000 millones de colones (unos 15 millones de dólares) para iniciar el proceso de construcción.
El presidente Rodrigo Chaves agradeció públicamente a los legisladores el aval de estos fondos y ratificó que la construcción comenzará este mismo año, una vez concluida la licitación.
Inspirada en el modelo salvadoreño
El nuevo penal se concibe como una versión a menor escala del Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) de El Salvador, inaugurado en 2023 por el presidente Nayib Bukele y con capacidad para hasta 40.000 internos.
Los planos del Cecot fueron donados por el Gobierno salvadoreño en el marco de un acuerdo de cooperación bilateral, lo que, según el Ejecutivo costarricense, representa un ahorro de unos 25 millones de dólares en diseño.
El ministro de Justicia de Costa Rica visitó previamente el Cecot para conocer de primera mano su operación, y defendió que el proyecto permitirá responder al rápido crecimiento de la población penitenciaria y al desafío que representa el crimen organizado en el país.
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Contexto regional
Costa Rica enfrenta desde hace varios años un incremento sostenido en la violencia ligada al narcotráfico y al crimen organizado.
En 2023, el país registró un récord de 907 homicidios y 880 en 2024, con una tasa de 17,2 por cada 100.000 habitantes, la más alta de su historia.
La construcción del Cacco se enmarca en la estrategia del Gobierno de endurecer las medidas contra las bandas criminales, en paralelo a la discusión regional sobre la eficacia y los riesgos de replicar el modelo de seguridad salvadoreño, que ha sido criticado por organismos internacionales por violaciones a los derechos humanos.