El informe anual de la organización Human Rights Watch (HRW) indica que en Guatemala todavía persiste la pobreza y la discriminación estructural contra pueblos indígenas.
El informe señala también un sostenido debilitamiento de la independencia judicial debido a “procesos opacos” de la elección de autoridades, represión política y corrupción.
El documento señala que también se evidenció un deterioro en el Estado de derecho y a la protección de derechos humanos, pues en abril la policía guatemalteca capturó a los líderes indígenas Luis Pacheco y Héctor Chaclán por participar en las manifestaciones pacíficas contra el intento fiscal de anular los resultados electorales de 2023, acusándolos de terrorismo.
Además, recordó el caso del líder indígena Esteban Toc que también enfrenta cargos penales similares. Asimismo, menciona a los exfiscales anticorrupción Virgina Laparra y Juan Francisco Sandoval que se exiliaron por procesos penales.
Señala también especial atención a los reiterados intentos del fiscal, Consuelo Porras, de retirar el fuero al presidente Bernardo Arévalo y a miembros de su gabinete para investigar los por supuestos delitos cometidos.
En cuanto a la libertad de expresión reconoce un marcado retroceso por el entorno hostil contra periodistas y defensores de derechos humanos. Destacando el caso de José Rubén Zamora periodista de El Periódico que enfrenta cargos por lavado de dinero.
Hasta mayo del año pasado, la Asociación de Periodistas de Guatemala registraba 19 periodistas de la información exiliados y otros 25 han sido asesinados desde 2015.
