El expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, fue trasladado el 1 de diciembre pasado, tras ser indultado por el presidente estadounidense, Donald Trump, desde la penitenciaría de alta seguridad en Virginia Occidental hasta el lujoso hotel Waldorf Astoria en Nueva York, un establecimiento cinco estrellas donde una habitación estándar supera los $1,000 por noche, reveló este miércoles el medio ProPublica, que asegura que el procedimiento generó malestar entre empleados penitenciarios.
Trump, indultó el 1 de diciembre a Hernández, quien cumplía una condena de 45 años de prisión por aceptar sobornos y permitir el envío de más de 400 toneladas de cocaína hacia territorio estadounidense. Hernández había sido condenado en 2024 por un tribunal federal y llevaba menos de cuatro años en prisión cuando recibió el perdón presidencial.
Registros oficiales indican que funcionarios federales gestionaron la eliminación del “detenido” para permitir su salida sin ser transferido a autoridades migratorias. Lo llevaron entonces al Waldorf Astoria, un hotel de lujo cerca de lugares emblemáticos como el Rockefeller Center, la Quinta Avenida, Central Park y la Grand Central Terminal.
Además, el exmandatario no abandonó la cárcel como cualquier otro recluso. De acuerdo con fuentes citadas en la investigación, un equipo táctico especializado lo trasladó.
“La administración [de la oficina de prisiones] le tendió la alfombra roja. El personal está disgustado”, afirmó Joe Rojas, exfuncionario del sistema penitenciario federal, citado por ProPublica.
El abogado de Hernández, Renato Stabile, defendió el trato recibido y sostuvo que enviarlo de inmediato a Honduras habría puesto en riesgo su vida.
“Sería particularmente cruel otorgarle a alguien un indulto y liberarlo de prisión, solo para que lo envíen inmediatamente de regreso a un lugar como Honduras, donde lo arrestarían de inmediato o lo matarían en el acto elementos criminales que querían hacerle daño”, declaró Stabile a ProPublica.
Por su parte, la Oficina Federal de Prisiones aseguró que no concede trato preferencial a ningún interno y que cualquier violación a las normas podría derivar en sanciones administrativas o penales.
El indulto también tuvo implicaciones políticas en Honduras, ya que Trump anunció su decisión días antes de elecciones presidenciales en ese país y expresó apoyo al candidato del Partido Nacional. Actualmente se desconoce el paradero exacto de Hernández y no está claro cuál es su estatus migratorio en Estados Unidos. Mientras tanto, autoridades hondureñas emitieron una orden de captura por presuntos delitos de fraude y solicitaron cooperación internacional para su localización.
