La comisionada de la Comisión Marítima Federal de Estados Unidos (FMC), Laura DiBella, reiteró su preocupación por el incremento de las inspecciones y detenciones que China realiza a buques con bandera panameña en sus puertos, al considerar que estas acciones representan una represalia contra Panamá y podrían afectar el comercio internacional.
En un comunicado divulgado este lunes, la funcionaria afirmó que estas inspecciones han superado los niveles habituales desde marzo y no muestran señales de disminuir. Según DiBella, las medidas parecen responder a la decisión de la Corte Suprema de Panamá de anular la concesión que la empresa hongkonesa CK Hutchison mantenía para operar las terminales portuarias de Balboa y Cristóbal, ubicadas en los extremos del Canal de Panamá.
La comisionada advirtió que una parte importante del comercio marítimo de Estados Unidos se transporta en embarcaciones con bandera panameña, por lo que las detenciones consideradas injustificadas podrían generar consecuencias comerciales y estratégicas para las cadenas de suministro.
Asimismo, sostuvo que permitir este tipo de acciones sentaría un precedente negativo para el comercio mundial. “El mundo no puede simplemente normalizar estas detenciones continuas”, señaló, al insistir en que evitar esa situación constituye una prioridad para las autoridades estadounidenses.
DiBella recordó que la legislación administrada por la Comisión Marítima Federal faculta al organismo para investigar si las regulaciones o prácticas de gobiernos extranjeros crean condiciones desfavorables para el transporte marítimo relacionado con el comercio exterior de Estados Unidos.
En ese sentido, explicó que una investigación sobre las actuaciones de las autoridades chinas podría derivar en medidas correctivas, incluidas acciones que afecten a las navieras controladas por intereses chinos que operan en el comercio con Estados Unidos.
Las inspecciones a buques panameños comenzaron a incrementarse en marzo, después de que la Corte Suprema de Panamá declarara nulo el contrato de concesión de CK Hutchison para administrar los puertos de Balboa y Cristóbal.
Desde entonces, las tensiones entre ambos países han aumentado y tanto el presidente panameño, José Raúl Mulino, como el canciller Javier Martínez-Acha han denunciado y rechazado lo que consideran presiones ejercidas por China.







