El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el viernes que Cuba “es la siguiente” durante un discurso en un foro de inversión en Miami, donde destacó acciones militares previas en otros países y elevó el tono contra el gobierno de La Habana.
Durante su intervención, el mandatario sugirió un escenario de presión militar al mencionar el posible despliegue del portaaviones USS Abraham Lincoln cerca de las costas cubanas.
“Yo tengo un arquitecto realmente talentoso que ha trabajado para mí y hace unas obras muy lindas con estilo hispano, y él es originalmente de un lugar llamado Cuba, que vamos a estar tomando casi inmediatamente. Cuba tiene problemas, pero quiero terminar una cosa primero, y a la vuelta para atrás de Irán vamos a tener uno de nuestros grandes barcos, quizás el portaviones USS Abraham Lincoln, que es el más grande del mundo, y va a navegar cerca de unas cien yardas de las costas cubanas, y ellos van a decir: gracias, gracias, nos rendimos”, afirmó Trump.
El planteamiento del presidente describe una estrategia de presión que combinaría presencia militar con medidas económicas, en un contexto de creciente tensión entre ambos países.
Ese mismo viernes, Trump firmó una orden ejecutiva que amplía significativamente las sanciones contra Cuba, incluyendo por primera vez medidas contra empresas y bancos extranjeros que mantengan vínculos con el gobierno cubano.
Las sanciones se enfocan en sectores clave de la economía de la isla, como energía, defensa, minería y servicios financieros, y permiten bloquear activos en Estados Unidos de personas o entidades vinculadas.
Además, la orden autoriza restricciones a instituciones financieras internacionales que faciliten transacciones con Cuba, exponiéndolas a perder acceso al sistema financiero estadounidense.
Analistas consideran que estas medidas representan una escalada en la política de “máxima presión” de Washington hacia La Habana, en medio de una crisis económica en la isla marcada por escasez de combustible, apagones y dificultades en el abastecimiento.
Las declaraciones del mandatario también se producen en un contexto geopolítico más amplio, tras acciones de Estados Unidos en países como Venezuela e Irán, y en medio de debates internos sobre posibles operaciones militares adicionales.
El gobierno cubano ha rechazado las nuevas sanciones, calificándolas como medidas coercitivas que afectan a la población y violan principios internacionales.







