La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) encontró nuevas pistas sobre el origen de uno de los mayores brotes recientes de ciclosporiasis del país, relacionado con lechuga iceberg procesada en el centro de México. La investigación concluyó el 2 de octubre tras varios meses de rastreo sanitario.
Los inspectores hallaron dos muestras ambientales positivas para Cyclospora cayetanensis. Una fue tomada de un tanque que almacenaba aguas residuales provenientes de una planta procesadora de Taylor Farms de México y la segunda apareció en una zanja de drenaje de una finca productora de lechuga iceberg.
La FDA considera que los resultados, sumados a la investigación epidemiológica y de trazabilidad, constituyen una fuerte evidencia del vínculo entre el brote y la lechuga retirada del mercado por Taylor Farms de México. Sin embargo, las autoridades todavía no determinaron exactamente cómo el parásito llegó hasta el producto.
El brote terminó con 12.883 casos confirmados en 21 estados, 570 hospitalizaciones y dos muertes, según el balance final de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Las infecciones comenzaron a detectarse durante el verano boreal y el brote fue declarado finalizado el 11 de septiembre.

La lechuga involucrada había sido retirada del mercado desde julio y, según los CDC, los productos afectados ya superaron sus fechas de consumo y no deberían encontrarse actualmente en supermercados ni restaurantes, por lo que las autoridades no mantienen una advertencia para evitar el consumo general de lechuga iceberg.
El episodio ocurrió, además, en un año excepcional para esta infección intestinal en Estados Unidos. Entre el 1 de mayo y el 31 de agosto de 2026 fueron reportados 19.883 casos de ciclosporiasis adquiridos dentro del país, frente a apenas 1.180 durante el mismo período de 2025: casi 17 veces más. En total, hubo 1.064 hospitalizaciones durante esa temporada.
La ciclosporiasis es causada por el parásito microscópico Cyclospora cayetanensis y puede provocar diarrea acuosa prolongada, pérdida de apetito, dolor abdominal, náuseas, fatiga y pérdida de peso. La transmisión suele estar relacionada con alimentos o agua contaminados y no ocurre habitualmente de forma directa entre personas.
Tras la magnitud de los brotes registrados este año, la FDA anunció 10 medidas adicionales antes de la temporada agrícola de 2027, entre ellas mayor vigilancia sobre productos históricamente asociados a Cyclospora, trabajo con productores y nuevas estrategias para prevenir la contaminación de frutas y verduras frescas.







