La Comisión Marítima Federal de Estados Unidos (FMC) informó que sigue de cerca posibles represalias de China contra embarcaciones con bandera panameña, ante el impacto que podrían generar en el comercio marítimo global.
China incrementó las detenciones e inspecciones a buques con bandera panameña en sus puertos durante el mes de marzo, según registros de la organización Tokyo MOU, que supervisa el control portuario en Asia-Pacífico. Esto luego de que Panamá declarara inconstitucional el contrato de terminales operadas por la firma hongkonesa CK Hutchison en zonas cercanas al Canal de Panamá.
“China ha impuesto un aumento drástico en las detenciones de buques con bandera panameña en puertos chinos bajo el pretexto del control del Estado rector del puerto, superando con creces las normas históricas”, dijo la presidenta de la FMC, Laura DiBella.
“Estas inspecciones intensificadas se llevaron a cabo bajo directivas informales y parecen tener como objetivo castigar a Panamá tras la transferencia de los activos portuarios de Hutchison”, agregó la funcionaria estadounidense.
DiBella, quien asumió el cargo tras ser confirmada en diciembre y nombrada por el Presidente de Estados Unidos en enero, señaló que la entidad se mantiene “un monitoreo cercano” de la situación y sus posibles efectos en las condiciones del transporte marítimo mundial.
En enero, la Corte Suprema de Panamá determinó, tras una investigación, que la concesión otorgada a CK Hutchison para operar las terminales de Balboa y Cristóbal, ubicadas en ambos extremos del Canal, era inconstitucional.
Posteriormente, el gobierno panameño concedió contratos provisionales por 18 meses a APM Terminals, del grupo Maersk, y a Terminal Investment Limited, filial de Mediterranean Shipping Company, para continuar las operaciones.
La empresa Hutchison inició un proceso de arbitraje contra Panamá, en el que reclama más de $2,000 millones en concepto de daños.
Tras el fallo judicial, el Ministerio de Transporte de China sostuvo reuniones con Maersk y MSC, luego de lo cual la naviera estatal Cosco suspendió sus servicios hacia Balboa y redirigió sus rutas, lo que podría afectar el flujo comercial.
DiBella advirtió que, dado que los buques con bandera panameña transportan una parte relevante del comercio de contenedores de Estados Unidos, estas acciones podrían derivar en consecuencias comerciales y estratégicas significativas.
Panamá posee el mayor registro de buques del mundo, con más de 4,700 embarcaciones entre graneleros y portacontenedores, lo que representa cerca del 15 % del tonelaje global.
La funcionaria subrayó que las acciones de gobiernos extranjeros que retrasan o detuvieron embarcaciones vinculadas al comercio estadounidense “son inconsistentes con el mandato de la Comisión de proteger la confiabilidad e integridad de la cadena de suministro global de Estados Unidos”.
Hasta el momento, la FMC no ha detallado qué medidas podría adoptar Estados Unidos frente a estas acciones.






