VARSOVIA, Polonia — Este mes, a lo largo y ancho del Viejo Continente, se conmemoró el 81 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial en Europa con la colocación de arreglos florales, desfiles y llamados a nunca olvidar o repetir el nefasto período en el cual seis millones de judios fueron exterminados —tres millones de ellos en Polonia— durante el Holocausto.
Tras la invasión de Polonia por las fuerzas nazis de Alemania, el antisemistismo que marcó a millones de judíos con estrellas amarillas en su ropa y números tatuados en su piel en campos de concentración y exterminio como Auschwitz-Birkenau, hoy sigue latente en pleno siglo 21, aseguran historiadores y sobrevivientes de ese período.
“Mira lo que pasó después del 7 de octubre, se nos acusa de tantas cosas y el mundo no entiende que en un día 1,200 personas fueron masacradas, niños, cabezas cortadas, niños en una cuna, niños en casa”, asegura la sobreviviente del gueto de Varsovia, Irene Shashar, de 89 años, quien hoy vive en Israel y lamenta cómo el mundo le ha volteado la espalda a su país tras el ataque terroristas de Hamás el 7 de octubre de 2023 y la respuesta de sus fuerzas armadas al mayor ataque contra judíos desde el Holocausto.

Según el historiador Yoel Schvartz después del ataque de los terroristas de Hamás -quienes además tomaron a unas 250 personas como rehenes ese día, los últimos liberados de Gaza el año pasado- en muchos lugares del mundo y en el espacio mediático se fue cediendo a la contextualización del crimen.
“Los medios presentaron los hechos como comprensibles y, en algunos puntos, aceptables e incluso inevitables”, dijo Schvartz. “Un contexto que raramente se ve cuando las víctimas no son judías”.
En Sudamérica, la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas, una organización que monitorea el antisemitismo, la discriminación y el racismo, documentó un pico histórico de antisemitismo en ese país —y en Europa, las sinagogas volvieron a tener custodia permanente por parte de los gobiernos, debido a información de inteligencia que preveía ataques, dijo Schvartz.
Otro estudio realizado por la organización Combat Antisemitism Movement arrojó que en cada hora de la semana pasada se reportó un incidente de antisemitismo en el mundo. Por su parte, la organización estadounidense Anti-Defamation League (ADL) también ha reportado que los incidentes antisemitas en ese país alcanzaron cifras históricas en 2025: se reportaron agresiones físicas y casos de acoso cada 85 minutos, lo que representa un aumento del 900% en la última década.No ayuda que el antisemitismo está muy presente en las redes sociales y en los medios.
“Los viejos tópicos antisemitas vuelven a salir a la superficie y crecen”, dice Schvartz, “muchas veces amplificados por algoritmos que no distinguen entre el análisis político y los discursos de odio”.
Estos algoritmos expanden ese mensaje instantáneamente cuando las personas le dan un like a una publicación y empiezan a recibir más material que amplifica discursos de odio, explica.
Otra calumnia que volvió a aparecer después del 7 de octubre es un tema antisemita viejo, el más antiguo y conocido: la acusación de asesinato de niños, la llamada columna de sangre de la época medieval que ahora se presenta como una denuncia relacionada con Israel y la Franja de Gaza controlada por Hamás. El odio racial también se está esparciendo rápidamente en sectores progresistas, universitarios y de izquierda que normalmente lo combatirían, afirma.

“El antisemitismo racial es la segunda etapa, vinculada con lo moderno, que nace en el siglo 18 o 19 y adopta el lenguaje moderno, basándose en una falsedad” , dijo Schvartz. “El antisemitismo deja de ser un enemigo hacia las religiones y se vuelve enemigo hacia las razas”.
El antisemitismo contemporáneo sigue creciendo después del fin de la guerra en 1945 y el descubrimiento de las atrocidades cometidas en los campamentos nazis, dice Schvartz.
“Ven a los judíos como agentes de poder desproporcionado, todos ellos los consideran leales a intereses extranjeros, y todos ellos los excluyen de sus proyectos políticos”, dijo Schvartz. “Al final de cuentas, para ninguno de estos grupos puede ver a judíos como tales, que se reconozcan como tales; los judíos tienen que desaparecer o asimilarse completamente, no les queda otra”.

Schvartz añade que hoy en día la batalla en Estados Unidos se está librando en campus universitarios donde estudiantes judíos se han convertido en blancos. Un estudiante puede ser rechazado porque lo señalarían como cómplice de un supuesto colonialismo sionista y, simultáneamente puede ser visto bajo una lupa empañada por teorías conspirativas que lo tildan de ser miembro de un grupo que quiere dominar el mundo.
“Es importante decir que no toda crítica a Israel es antisemitismo”, aclara Schvartz.
Lo cierto es que ya sea en Tel Aviv o Nueva York o El Salvador, discursos de odio han puesto a todos en peligro — y aplican doble estándares que critican a Israel con más dureza por defenderse tras ataques terroristas en redes y medios, dice.
“No tengo ninguna duda de que muchos de los mecanismos, en los cuales terriblemente el nazismo fue pionero, siguen en la utilización de los medios de comunicación, en la propagación de noticias falsas, en la manipulación de la información”, agrega.
Mason Steinberg, estudiante de la Universidad de la Florida y nieto de sobrevivientes del Holocausto, dice que desde pequeño él fue víctima del acoso escolar, incluido un incidente en el cual un niño le hizo el saludo nazi. Sin embargo, comparte que no le guarda rencor ya que era un niño como él que quizás ni sabía el significado de esa acción. Es hoy, y Steinberg asegura que él lucha contra el antisemitismo con comprensión y sabe que a veces el odio se nutre por por falta de educación o ignorancia sobre el tema.
“La resiliencia significa ser capaz de enfrentar la adversidad…por eso no pedí inmediatamente que expulsaran a ese niño, y a todos estos niños que me hicieron cosas en la secundaria, en la primaria y en la preparatoria, nunca pedí que fueran castigados”, dice Steinberg. “La mejor manera de combatir este antisemitismo es usar las lecciones que fueron enseñadas a través de ellos. No creo que ellos quisieran que yo combatiera fuego con fuego”.
Y agrega: “El odio, el rencor y el antisemitismo se pueden reducir. Sólo sucede a través de la no violencia y del no conflicto. Esa es la mejor manera de hacerlo”.







