Los niveles de inseguridad alimentaria alcanzarán sus puntos máximos desde junio hasta septiembre en los países del Triángulo Norte, según un informe de la red Fews Net, que señala que han detectado que las reservas de alimentos se han agotado “inusualmente temprano”.
La Red prevé en el caso de El Salvador que de junio a septiembre “la inseguridad alimentaria alcance su punto máximo”, lo que provocará que más zonas del país se encuentren bajo “estrés” y por ende, que haya “un aumento de la población en situación de crisis”.
A esto se suma que la baja demanda de mano agrícola y el bajo rendimiento de la primera cosecha hagan que haya retrasos y poca reposición de reservas alimentarias en los hogares salvadoreños. Las zonas más afectadas por la inseguridad alimentaría serían las ubicadas en el Corredor Seco Oriental y en pocas localidades de la zona occidental.
A todo esto, se suma que hay demasiados cambios rápidos en el precio mundial de los combustibles y los fertilizantes, lo que presiona ya los altos costos de transporte interno y la producción de suministros. Estas condiciones terminarán por limitar más el acceso que tienen las familias más pobres para comprar alimentos.
En el caso de Honduras, Fews Net espera que en estos próximos cuatro meses los hogares pobres de las zonas rurales sigan dependiendo principalmente de comprar en el mercado, pagando precios más altos al promedio porque siguen esperando la primera cosecha.
Aunque la primera cosecha mejoraría las condiciones, en realidad no sería mucho porque se retrasará y la cantidad de alimentos será menor para los pequeños productores debido a las pocas e irregulares lluvias que han provocado altas temperaturas que desencadenan sequías prolongadas e intensas.
Todas estas condiciones provocarían que una gran cantidad de hogares rurales, que ya sufren pobreza, tengan que enfrentar mayor precariedad en el consumo de alimentos y que empleen estrategias para satisfacer al menos sus necesidades alimentarias más mínimas.
Sin embargo, uno de los escenarios más complicado podría ocurrir en Guatemala, donde la crisis alimentaria inició el mes pasado con una “inseguridad alimentaria acentuada” porque está enfrentando una baja en su capacidad de comprar alimentos por el alto precio del transporte y alimentos, aunque sus reservas podrán mitigar las presiones.
Según Fews Net, las reservas solo mitigaron los riesgos en abril, por lo que, a partir de este mes la mayoría de los guatemaltecos caerá en crisis alimentaria y el porcentaje irá en aumento según las reservas se vayan acabando.
A estas condiciones se suma que en Guatemala también se han reportado menos lluvias y temperaturas más altas que afectan los cultivos. Por si fuera poco, en ese país también se reporta que el fenómeno de la canícula se prolongó, bajando el rendimiento de los granos básicos.
En general, los países del Triángulo Norte están enfrentando no solo condiciones climáticas que están limitando la producción de alimentos, sino que la guerra en Medio Oriente disparó los precios mundiales del combustible y por ende, se encareció el precio del transporte y por consecuencia, de los alimentos.







