La Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI) aseveró este lunes que el Tratado de Libre Comercio (TLC) con China se encuentra en pausa y advirtieron que ese país asiático impulsa la exportación de productos que compiten deslealmente con la mercancía salvadoreña.
El presidente de la ASI, Jorge Arriaza, reveló en conferencia de prensa que el TLC con China se encuentra en pausa y aseguró que “no hubo un avance”, tomando en cuenta que en las condiciones actuales del comercio internacional es “difícil” elaborar un tratado.
“Entendemos que ha habido una decisión de dejarlo en suspenso. No hubo un avance. Nosotros creemos que es difícil desarrollar un Tratado de Libre Comercio en condiciones como las que se encuentra la situación de comercio internacional. Tendría que ser un tratado muy específico, muy claro para contrarrestar estos problemas, que no solo son de El Salvador, sino de orden mundial”, dijo Arriaza.
Arriaza agregó que para que un tratado sea funcional en estas condiciones, este tendría que ser “muy específico y muy claro” para garantizar que se contrarresten las dificultades actuales, “que no solo afectan a El Salvador, sino que son de alcance mundial”.
La conformación de un TLC con China fue anunciado por el gobierno salvadoreño en abril de 2024, es decir, hace más de dos años y en ese plazo, solo se dieron adelantados de dos rondas de negociones. Desde inicios de 2025 no se habían tenido noticias de nuevas negociaciones hasta ahora que se reveló que efectivamente están en pausa.
Si bien, China es el segundo mayor proveedor de productos a El Salvador, con un monto de $3,566.1 millones al cierre de 2025, versus los apenas $49.9 millones de exportaciones salvadoreñas. Otros países de la región como Honduras ya investigan a propietarios de tiendas chinas por “hacer quebrar a comerciantes locales”, no pagar impuestos y explotar laboralmente a sus empleados.
Competencia desleal
A todo esto, también se suma que el sector industrial salvadoreño denuncia una competencia desleal de los chinos generando “problemas en la posibilidad de competir en formar de igualdad de condiciones” porque sus formas de trabajo “riñen” con los mandatado por Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Arriaza señaló que los negocios chinos terminan llegando al país sin los mismos costos de otras empresas y terminan en “competencia desleal basada en subsidios, prácticas laborales y falsificaciones”. En ese sentido, Honduras también ordenó verificar la importación de productos chinos y el estatus migratorio de los dueños de estas tiendas.
Varios países de la región denuncian que si bien China promete aumento de las exportaciones locales, en realidad solo es ese país quien termina incrementando exponencialmente sus ganancias y quiebra economías, como el comercio del camarón en Honduras, que pasó de ser el fuerte hondureño a quebrar.






