El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó a Costa Rica reducir la intervención del Banco Central de Costa Rica (BCCR) en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex), al considerar que el manejo del tipo de cambio ha pasado, en la práctica, de un régimen de flotación administrada a uno estabilizado.
La observación fue incluida en el más reciente Informe del personal técnico para la consulta del Artículo IV de 2026, elaborado como parte de la revisión de la Línea de Crédito Flexible del país. El organismo sostuvo que las intervenciones del Banco Central han mantenido las variaciones del tipo de cambio dentro de una banda de apenas 2 % durante más de seis meses.
“El régimen cambiario de facto se clasifica como estabilizado, debido a las intervenciones del Banco Central en el mercado cambiario (…). El tipo de cambio ha mostrado una mayor flexibilidad en lo que va del 2026. Sin embargo, se requieren más observaciones para determinar si esta constituye una nueva tendencia”, indicó el FMI.
El informe señala que las constantes compras de divisas realizadas por el Banco Central han limitado el funcionamiento natural del mercado, debilitando la transmisión de la política monetaria y dificultando el desarrollo del mercado cambiario y de los mecanismos de cobertura frente a las variaciones del dólar.
Durante 2026, el Banco Central adquirió $3,429 millones de los $5,309 millones negociados en el Monex hasta el 30 de junio, equivalente al 64.5 % del volumen total transado. Estas operaciones incluyen compras destinadas al sector público, acumulación de reservas e intervenciones para contener la volatilidad del mercado.
El comportamiento del tipo de cambio ha favorecido a importadores y a personas con créditos en dólares, quienes requieren menos colones para cumplir con sus obligaciones. En contraste, exportadores y empresas del sector turístico han resentido la apreciación del colón, ya que reciben ingresos en dólares mientras gran parte de sus costos operativos se pagan en moneda local.
Como parte de sus recomendaciones, el FMI instó al Banco Central a intervenir únicamente cuando existan episodios de desorden significativo en el mercado y consideró que una mayor acumulación de reservas internacionales ya no resulta necesaria. El organismo reiteró que permitir una mayor participación de la oferta y la demanda fortalecería el mercado cambiario y mejoraría la efectividad de la política monetaria en Costa Rica.







