La prolongada sequía que afecta a las principales zonas agrícolas de Honduras comenzará a reflejarse en el bolsillo de los consumidores.
Productores y comerciantes prevén que el precio de la medida de cinco libras de frijol aumente de 116 lempiras (US$4.42) a 125 lempiras (US$4.77), un incremento cercano al 8%, cuando ingrese la nueva cosecha al mercado.
Según explican productores de la Feria del Artesano y el Agricultor, en Tegucigalpa, el ajuste podría concretarse en unos 22 días debido a que la producción nacional fue afectada por la escasez de lluvias, lo que reducirá el volumen disponible y elevará los costos de comercialización.
Señalan que la cosecha también registra un importante retraso. En un año con un invierno normal y lluvias constantes, la recolección del grano ya debería haber concluido, pero las condiciones climáticas han alterado el calendario agrícola y frenado el ingreso de la nueva producción.

Sin lluvias y muchos daños
Sin lluvias y muchos daños
Para representantes del sector, un alto porcentaje de los cultivos sufrió daños por la falta de precipitaciones, especialmente en las principales regiones productoras. Como resultado, se espera una oferta más limitada en los mercados, un escenario que podría presionar aún más los precios de uno de los alimentos básicos para las familias hondureñas.
Además, advierten que el comportamiento del clima en las próximas semanas será determinante. Si las lluvias no llegan a tiempo, la escasez del grano podría prolongarse y provocar nuevos incrementos, afectando tanto a comerciantes como a consumidores.
El alza del frijol se suma al encarecimiento reciente de verduras y legumbres en distintos mercados del país, también atribuido a la sequía.
La situación pone de relieve la creciente vulnerabilidad de la producción agrícola centroamericana frente a los fenómenos climáticos extremos, un desafío que impacta la seguridad alimentaria y el costo de vida en toda la región.






