Más de 5,195 millones de quetzales ($679 millones) fueron movilizados en Guatemala a través de 4 tipologías de lavado de dinero entre 2023 y 2024, según un informe regional del Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (GAFILAT).
El documento advierte sobre la creciente sofisticación de las estructuras criminales y su impacto en las economías de la región.
El reporte identifica que en Guatemala se documentaron cuatro modalidades específicas vinculadas a delitos como trata de personas, tráfico ilícito de migrantes, corrupción, narcotráfico y estafas.
En conjunto, estos casos representaron más de 5,195 millones de quetzales ($679 millones) en operaciones ilícitas detectadas.
Uno de los esquemas con mayor impacto fue el relacionado con la trata de personas y el tráfico de migrantes, actividades que generan millonarias ganancias para redes criminales que luego buscan introducir esos fondos en el sistema financiero formal mediante empresas fachada y transferencias internacionales.
El informe también señala la participación de estructuras vinculadas a la corrupción y al narcotráfico, delitos que históricamente han estado asociados al lavado de activos en la región. Estos mecanismos incluyen el uso de testaferros, inversiones en bienes raíces y movimientos transfronterizos de capital.
Además, las estafas y fraudes financieros figuran entre las tipologías detectadas, evidenciando cómo el crimen organizado diversifica sus fuentes de ingresos y aprovecha vacíos regulatorios o debilidades en los sistemas de control.
GAFILAT, que agrupa a 18 países de América Latina, subraya que estos hallazgos reflejan una amenaza regional que exige mayor cooperación entre fiscalías, bancos centrales y unidades de inteligencia financiera.
Para Centroamérica, el reporte representa una alerta sobre la necesidad de fortalecer los controles y la supervisión ante flujos ilícitos que superan los cientos de millones de dólares.
