El fuerte encarecimiento mundial de la energía y los alimentos amenaza con agravar la inflación y la pobreza en Centroamérica, advirtió el Banco Mundial en su informe Commodity Markets Outlook 2026. La crisis internacional derivada del conflicto en Medio Oriente disparó los precios del petróleo, fertilizantes y materias primas.
El organismo señaló que entre marzo y abril de 2026 ocurrió la mayor interrupción del suministro mundial de petróleo registrada hasta ahora. El conflicto afectó gravemente el tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas energéticas del mundo.
Según el informe, el cierre parcial de esta ruta provocó una pérdida estimada de 10 millones de barriles diarios. El precio del Brent pasó de $72 a $118 por barril en apenas un mes, el mayor incremento mensual registrado hasta la fecha.
El Banco Mundial advirtió que Centroamérica enfrenta una alta vulnerabilidad por su dependencia de combustibles, fertilizantes y alimentos importados. El aumento de costos internacionales podría desacelerar el crecimiento económico y reducir el poder adquisitivo de millones de familias.
El agro, el más golpeado
Uno de los sectores más golpeados sería el agrícola. El organismo proyecta que los fertilizantes aumentarán alrededor de 31% este año, mientras que la urea podría subir casi 60%, afectando directamente a productores centroamericanos.
La institución también alertó sobre un deterioro de la seguridad alimentaria. Sus estimaciones indican que hasta 45 millones de personas adicionales podrían caer en hambre aguda este año si persisten los altos precios de la energía y los alimentos.

Además del impacto alimentario, la región enfrentaría mayores costos en electricidad y transporte. El Banco Mundial calcula que la energía aumentará un 24% durante 2026 y recomendó a los países centroamericanos fortalecer reservas, diversificar suministros y reforzar programas sociales ante la volatilidad global.






