El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos informó que 2 salvadoreños cabecillas de la MS-13 recibieron condenas federales en Carolina del Norte. La investigación fue dirigida por Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).
Según el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), el caso forma parte de la Operación Carolina Reaper. Las autoridades procesaron a los acusados por conspiración bajo la ley RICO.
Sentencia dictada en corte federal
La Corte Federal del Distrito Oeste de Carolina del Norte, en Charlotte, dictó sentencia el 19 de febrero de 2026.
Fredy Mauricio Buruca, de 27 años y originario de El Salvador, recibió 30 años de prisión federal. Además, cumplirá 3 años de libertad supervisada.
El tribunal también ordenó que se registre de por vida como delincuente sexual.
Por su parte, Santos Guillermo Ramírez Mancia, de 34 años y también salvadoreño, fue condenado a 20 años de prisión federal. Después, deberá cumplir 3 años de libertad supervisada.
ICE HSI SECURES PRISON SENTENCE FOR MS-13 TERRORISTS
An ICE HSI-led investigation resulted in a 30-year prison sentence for two MS-13 terrorist leaders from El Salvador convicted of RICO conspiracy.
The investigation identified more than 50 MS-13 members and their associates,… pic.twitter.com/2IL6dV7XOU
— U.S. Immigration and Customs Enforcement (@ICEgov) February 27, 2026
Cargos por conspiración RICO y delitos violentos
Ambos fueron declarados culpables de conspiración bajo la ley RICO. Esta sanciona patrones de actividad criminal dentro de organizaciones.
Las autoridades vincularon a los acusados con secuestros, extorsiones y agresiones. En el caso de Buruca, la acusación incluyó el secuestro de un menor.
Ramírez Mancia enfrentó cargos por promover actos violentos y participar en tiroteos contra pandillas rivales.
Según ICE HSI, ambos comandaron la “clica” Hollywood Locos Salvatrucha en Charlotte.
Operación Carolina Reaper y alcance de la investigación
La Operación Carolina Reaper comenzó alrededor de 2018. Seguridad Nacional lideró el caso con apoyo del Buró Federal de Investigaciones (FBI) y policías locales.
La investigación identificó a más de 50 miembros y asociados de la MS-13.
Las autoridades vincularon a la estructura con asesinatos, secuestros, tráfico de drogas, robos armados y agresiones sexuales. También documentaron casos de distribución de material de abuso sexual infantil.







