Dos bebés de 3 y 6 meses murieron por el virus respiratorio sincitial (VSR) en la provincia panameña de Bocas del Toro, en medio de un aumento de las infecciones respiratorias que afecta especialmente a los niños más pequeños.
Las autoridades sanitarias confirmaron que la provincia acumula al menos 238 casos de VSR. Las dos nuevas víctimas eran menores de un año, uno de los grupos con mayor riesgo de desarrollar complicaciones graves por la infección.
El impacto del virus se extiende al resto de Panamá. El Ministerio de Salud había reportado hasta la semana epidemiológica 33 un total de 19 defunciones asociadas al VSR, 17 de ellas correspondientes a menores de cinco años.
Este es un virus similar al resfriado, que afecta las vías respiratorias.

La circulación del virus también se aceleró durante las últimas semanas. La incidencia nacional pasó de 5 casos por cada 100,000 habitantes en la semana epidemiológica 23 a 15.6 en la semana 33, lo que significa que la tasa se triplicó en unas diez semanas.
El aumento de pacientes ya ha tenido impacto en el sistema hospitalario. A finales de agosto, el Hospital del Niño mantenía 61 pacientes internados por VSR, incluidos 23 en cuidados intensivos, y llegó a postergar temporalmente cirugías electivas complejas que requerían hospitalización debido a la disponibilidad de camas.
Panamá comenzó además a aplicar nirsevimab, un anticuerpo monoclonal de acción prolongada destinado a reducir el riesgo de cuadros graves en recién nacidos y lactantes elegibles. Las autoridades insisten en buscar atención médica ante fiebre, tos persistente, rechazo de alimentos o dificultades para respirar.







