Panamá reportó un aumento en las muertes por influenza durante 2026, alcanzando 29 fallecidos hasta la semana epidemiológica 7, según datos oficiales del Ministerio de Salud. El comportamiento del virus mantiene en alerta a las autoridades por su impacto en grupos vulnerables y la presión que genera sobre el sistema sanitario.
El informe epidemiológico más reciente confirmó dos nuevas defunciones en la última semana, lo que eleva el total acumulado en lo que va del año. Las autoridades advierten que la influenza continúa circulando activamente en el país.
El 86.2% de las personas fallecidas no contaba con la vacuna contra la influenza, mientras que el 72.4% presentaba factores de riesgo, como enfermedades metabólicas, cardiovasculares o renales, lo que incrementa el riesgo de complicaciones graves.
Especialistas señalan que la influenza no debe considerarse una gripe leve, ya que puede evolucionar rápidamente hacia cuadros severos como neumonía o infecciones respiratorias graves, especialmente en adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas.

Durante la misma semana epidemiológica se registraron 468 casos de síndrome gripal, con una tasa de 10.1 por cada 100,000 habitantes, lo que refleja una alta circulación de virus respiratorios y una creciente demanda en los servicios de salud.
En cuanto a las infecciones respiratorias agudas graves (IRAG), se reportaron 258 casos, con una tasa de 5.6 por cada 100,000 habitantes, lo que evidencia la presencia de cuadros clínicos más severos que requieren hospitalización.
El informe también destaca la persistencia de otras enfermedades en el país. El dengue suma 1,093 casos en 2026, mientras que la malaria alcanza 1,494 casos acumulados y la leishmaniasis registra 284 casos en lo que va del año.
Ante este escenario, el Ministerio de Salud reiteró la importancia de la vacunación, el autocuidado y la eliminación de criaderos de mosquitos como medidas clave para contener la propagación de enfermedades y reducir su impacto en la población.






