Las autoridades salvadoreñas han arrestado a más de 6,000 presuntos integrantes de pandillas entre el 1.º de enero y el 14 de noviembre de 2025, según datos de la Policía Nacional Civil (PNC) citados por el medio estatal Diario El Salvador.
Según el informe, los capturados, en su mayoría parte de las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18, enfrentan cargos por delitos como homicidio, extorsión, y agrupaciones ilícitas.
Los pandilleros con mayores antecedentes serán trasladados al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), una cárcel de máxima seguridad habilitada para recluir a los miembros más peligrosos de las estructuras criminales, ubicada en Tecoluca, en el central departamento de San Vicente.
A finales de octubre, la Asamblea Legislativa aprobó la 44.ª ampliación del régimen de excepción. Esta medida suspende ciertas garantías constitucionales y ha permitido acelerar las capturas masivas. Desde marzo de 2022, se contabilizan más de 90,3000 detenidos por asociación o pertenencia a pandillas.
Desde entonces, El Salvador enfrenta una drástica reducción de homicidios y otros delitos, lo que ha generado una mayor percepción de seguridad en el país, duramente afectado por la violencia por varias décadas.
Sin embargo, el mismo Ejecutivo ha reconocido que una gran parte de los arrestados aún espera juicio. Alrededor de 8,000 personas han sido liberadas por falta de pruebas, según cifras oficiales.
Por su parte, organizaciones defensoras de derechos humanos han documentado más de 6,400 denuncias por presuntas violaciones, principalmente por detenciones arbitrarias y torturas. Además, reportan más de 400 muertes bajo custodia estatal, muchas de ellas con signos evidentes de violencia.







