La norteña provincia de Guanacaste en Costa Rica atraviesa una de las sequías más severas de su historia reciente debido a la influencia del fenómeno climático de El Niño, que durante mayo provocó una ausencia total de lluvias en amplias zonas del territorio costarricense.
El director del Instituto Meteorológico Nacional (IMN), Werner Stolz, calificó la situación como un hecho sin precedentes y advirtió que nunca antes se había registrado un episodio de El Niño con un impacto tan severo en esa región del país.
“Nunca habíamos tenido un fenómeno de El Niño tan seco en Guanacaste como el que tenemos actualmente“, afirmó Stolz al presentar esta semana el balance climático correspondiente al mes de mayo.
Según los datos del IMN, la provincia, fronteriza con Nicaragua, debía recibir cerca de 200 milímetros de lluvia durante ese período. Sin embargo, varias estaciones meteorológicas reportaron acumulados de cero milímetros, estableciendo un récord de déficit de precipitaciones.
El especialista explicó que el fenómeno de El Niño se encuentra completamente consolidado y mantiene temperaturas superficiales del océano entre 2 y 3 grados Celsius por encima de los niveles normales, una condición que altera significativamente los patrones climáticos en Centroamérica.
La afectación también se extiende al resto de la vertiente del Pacífico. En el Pacífico Central, donde históricamente se registran alrededor de 700 milímetros de lluvia durante mayo, este año apenas se acumularon cerca de 200 milímetros, lo que representa una reducción aproximada del 60 %.
De acuerdo con las proyecciones del Instituto Meteorológico Nacional, las lluvias en Guanacaste podrían disminuir hasta un 50 % durante los próximos meses, mientras que el fenómeno alcanzaría su máxima intensidad hacia finales de este año.
Las condiciones climáticas generan preocupación especialmente para los sectores agrícola, ganadero y energético, debido a la dependencia que mantienen de las precipitaciones para garantizar la producción y el abastecimiento de recursos.
Las autoridades informaron que actualmente se ejecutan 247 medidas orientadas a asegurar el suministro de agua potable, alimentos y energía eléctrica, así como reducir el impacto económico y social del fenómeno.
Entre las acciones previstas se encuentran ajustes en los calendarios de siembra, campañas de ahorro de agua y electricidad, contratación temporal de plantas térmicas para reforzar la generación energética y líneas de financiamiento preventivo y de emergencia para productores agropecuarios afectados por la sequía.







