A las 4:00 de la madrugada, Costa Rica lanzó otro golpe en su guerra sin tregua contra el narcotráfico. La Fiscalía de Narcotráfico y la Policía de Control de Drogas (PCD) irrumpieron en 23 puntos de Puntarenas, en el pacífico costarricense
El objetivo era claro: desmantelar una estructura criminal que sobrevivió incluso a la muerte de su líder, alias “Mufasa”.
Los agentes entraron con fuerza. Rompieron puertas. Allanaron bodegas y neutralizaron vigilantes. Aseguraron viviendas e incautaron evidencias para uso en tribunales.
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Operación en las sombras
Buscaron a los hombres que mantuvieron viva la red tras el asesinato de José Rodolfo Garbanzo Rodríguez, alias “Mufasa”, ejecutado a balazos en agosto de 2025 en un bar de Lindora, en lo que las autoridades atribuyen a una guerra entre bandas.
Sin embargo, la caída de “Mufasa” no frenó el negocio. Su hermano tomó el mando. Reorganizó la estructura y expandió operaciones desde Pavas hasta el Pacífico Central, en alianza con la temida banda Los Myrie.
Desde entonces, la violencia escaló. En diciembre de 2025, el nuevo cabecilla sobrevivió a un atentado. Otros dos miembros no corrieron la misma suerte: los mataron en ataques separados.
La organización respondió primero con ejecuciones y luego escondiéndose en casas de seguridad, como una finca de más de 2,000 metros cuadrados en Esparza, usada como refugio estratégico.
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Una guerra que se intensifica
Este operativo no es aislado. En contexto, Costa Rica libra una guerra cada vez más abierta contra carteles que usan su territorio como puente de droga hacia Estados Unidos y Europa.
En los últimos meses, el país reforzó su ofensiva con apoyo de agencias estadounidenses, que aportan inteligencia, tecnología y coordinación táctica.
Las autoridades, a la vez, elevan la presión y entran a los búnkeres. Los narcos responden con sicarios, ajustes de cuentas y control territorial que engrosan las cifras de homicidios.
Las investigaciones revelan que esta banda llevaba al menos dos años controlando la venta de drogas en Esparza, lo que desató disputas con grupos históricos de Puntarenas.







