El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) de Guatemala confirmó más de 300 casos de COVID-19 al cierre de junio, luego de detectar brotes en dos de los principales hospitales del país, situación que mantiene activa la vigilancia epidemiológica para prevenir una mayor propagación del virus.
El Hospital General San Juan de Dios reportó más de 130 contagios entre pacientes y personal sanitario, mientras que el Hospital Roosevelt notificó al menos 32 casos hasta el 20 de junio. Ante este escenario, las autoridades hospitalarias reforzaron las medidas de bioseguridad para contener los brotes dentro de los centros asistenciales.
Según el MSPAS, la positividad nacional se mantiene en 2 %, un indicador que refleja una circulación baja del virus, aunque con transmisión persistente en distintas regiones del país. Las autoridades señalaron que el COVID-19 ha entrado en una nueva etapa de vigilancia, pero insistieron en que las acciones de prevención continúan siendo necesarias.
El Ministerio de Salud recordó que, aunque la emergencia de salud pública de importancia internacional ya concluyó, mantiene el monitoreo epidemiológico para detectar oportunamente posibles brotes y responder de forma rápida ante cualquier incremento de casos.
Como parte de las medidas de prevención, las autoridades reiteraron el llamado a utilizar mascarilla en los espacios hospitalarios, mantener el lavado frecuente de manos y acudir a los servicios de salud ante síntomas como fiebre, tos o dificultad para respirar para recibir un diagnóstico oportuno.
El MSPAS también confirmó que en las próximas semanas ingresará al país un lote de 12,000 vacunas contra el COVID-19, luego de tres años sin disponer de ese biológico, con el objetivo de fortalecer las estrategias de inmunización dirigidas a la población con mayor riesgo.
La decisión coincide con las recomendaciones emitidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que aconseja a los países realizar jornadas periódicas de vacunación cada seis meses para adultos mayores, personas con enfermedades crónicas, altos índices de obesidad, residentes en centros de cuidados prolongados y pacientes con sistemas inmunológicos debilitados.
Desde el inicio de la pandemia, Guatemala registra oficialmente 20,205 fallecidos por COVID-19 y más de 1.2 millones de casos confirmados. Aunque las cifras de mortalidad no han mostrado incrementos recientes, las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia y exhortan a la población a no bajar la guardia frente al virus.






