Las autoridades de Estados Unidos deportaron este lunes al exalcalde de San Salvador y excandidato presidencial, Norman Quijano, quien fue condenado en 2024 por un tribunal salvadoreño a 13 años de prisión por los delitos de agrupaciones ilícitas y fraude electoral.
Quijano, de 79 años, fue entregado en el aeropuerto Monseñor Romero a la Policía Nacional Civil de El Salvador, tras ser detenido por autoridades migratorias estadounidenses.
La Fiscalía General de la República (FGR) de El Salvador publicó un video en el que se muestra el momento en que personal del Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. entrega al exfuncionario al llegar al país.
“Este día hemos recibido a Norman Quijano por parte de las autoridades de Estados Unidos. En este momento se le notificará formalmente su condena”, informó la FGR en un comunicado.
Quijano fue acusado de haber pactado con pandillas durante las elecciones presidenciales de 2014, cuando se postuló como candidato por el partido ARENA. El caso se derivó de las denuncias del fallecido alcalde de Ilopango, Salvador Ruano, quien afirmó que Quijano había negociado con las pandillas a cambio de apoyo electoral.
En 2021, la Fiscalía solicitó a la Asamblea Legislativa el desafuero de Quijano, quien en ese momento era diputado del Parlamento Centroamericano (PARLACEN). En diciembre de ese año, los diputados le retiraron la inmunidad, lo que permitió que el proceso judicial siguiera su curso. En octubre de 2022, la Fiscalía formalizó los cargos contra él, presentando pruebas documentales, testimoniales, audios y videos que demostraban sus reuniones con líderes de pandillas y las negociaciones ilícitas a cambio de votos.
El juicio, que se llevó a cabo en ausencia debido a reformas en el Código Procesal Penal, culminó en abril de 2024 con la condena de Quijano a 13 años y 4 meses de prisión. La Cámara Segunda de lo Penal notificó al PARLACEN para iniciar el proceso de inhabilitación política correspondiente.
En mayo de 2025 se conoció que Quijano había sido arrestado por autoridades migratorias en Estados Unidos y estaba bajo custodia en un centro de detención en Texas, mientras se evalúa su deportación a El Salvador.
Quijano será trasladado a un centro penitenciario en El Salvador, donde cumplirá su condena. La Fiscalía agradeció la colaboración de Estados Unidos en el proceso, lo que permitió llevar al exfuncionario ante la justicia.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, reaccionó a la deportación de Quijano, enviando un mensaje claro: “Un mensaje para todos los que huyen de la justicia”, expresó a través de sus redes sociales.







