El director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, John Ratcliffe, viajó a Caracas y se reunió el jueves con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, en lo que expertos definen como un movimiento pragmático de la administración Trump para consolidar canales de cooperación y estabilidad en una nación sumida en una profunda transición política e internacional.
La reunión entre Ratcliffe y Rodríguez se dio por indicación directa del presidente estadounidense Donald Trump, con el objetivo de “transmitir que Estados Unidos espera mejorar la relación de trabajo” con el gobierno provisional venezolano, informó el diario The New York Times.
En el encuentro, que ocurrió pocos días después de la captura y traslado de Nicolás Maduro a Estados Unidos por un operativo estadounidense, se abordaron temas urgentes como cooperación en inteligencia, estabilidad económica y la necesidad de evitar que Venezuela funcione como un refugio para grupos narcotraficantes.
La visita de Ratcliffe representa la presencia de un alto funcionario de seguridad estadounidense en Caracas desde el inicio de los acontecimientos que llevaron al derrocamiento de Maduro, y es vista como un gesto para reforzar la posición de Delcy Rodríguez como líder de facto ante la comunidad internacional.

Este encuentro se produjo el mismo día en que la líder opositora María Corina Machado se reunió en Washington con Trump, donde incluso le entregó simbólicamente su medalla del Premio Nobel de la Paz, aunque sin recibir un respaldo firme para asumir el control político del país.
Analistas interpretaban la reunión como una señal de que Estados Unidos prioriza la estabilidad inmediata y el control de seguridad en Venezuela antes que un respaldo explícito a la oposición, en medio de un contexto de incertidumbre política y económica en la región.
Delcy Rodríguez, exvicepresidenta de Maduro y ahora presidenta interina, ha sido considerada por algunos funcionarios estadounidenses como una figura pragmática capaz de mantener el orden y facilitar la cooperación, pese a sus críticas previas a la administración Trump.
La visita de Ratcliffe podría marcar el inicio de una etapa de diálogo más profundo entre Caracas y Washington, con implicaciones directas para el futuro político de Venezuela y su relación con actores clave de Centroamérica y el resto del continente.







