Costa Rica cerraría septiembre con un fuerte déficit de lluvias en buena parte de la vertiente del Pacífico, con una reducción de hasta el 80 % en la provincia de Guanacaste, en el Pacífico Norte, según las proyecciones del Instituto Meteorológico Nacional (IMN).
La disminución de las precipitaciones también alcanzaría al Pacífico Central y Pacífico Sur, ambos con un 60 % menos de lluvia, mientras que en el Valle Central el déficit llegaría al 50 %. La Zona Norte se mantendría dentro de los parámetros normales, con variaciones de -10 % en el sector occidental y 10 % en el oriental.
En contraste, la vertiente del Caribe tendría precipitaciones superiores al promedio, con un 20 % adicional en el Caribe Norte y un 30 % en el Caribe Sur. Las temperaturas también estarían por encima de lo habitual en todo el territorio costarricense, con anomalías de entre 1.5 °C y 2 °C en el Pacífico Norte y de entre 1 °C y 1.5 °C en el resto del país.
Para el trimestre comprendido entre octubre y diciembre, el IMN prevé que El Niño adelante el final de la temporada lluviosa y favorezca el establecimiento de la época seca en la vertiente del Pacífico y el Valle Central. El instituto todavía no establece fechas, aunque noviembre volvería a funcionar como mes de transición.
Habitualmente, la época seca comienza primero en el Pacífico Norte a mediados de noviembre y posteriormente se extiende hacia el Valle Central, Pacífico Central y Pacífico Sur, aunque en algunos años la transición se prolongó hasta diciembre. Para ese mismo trimestre, la Zona Norte Occidental tendría acumulados de lluvia un 30 % inferiores a lo normal, mientras el Caribe y la Zona Norte Oriental permanecerían dentro de los rangos habituales.
Los meteorólogos también anticipan una temporada de empujes fríos menos activa y de inicio tardío, acompañada de temperaturas superiores al promedio en buena parte de Costa Rica.
El déficit de precipitaciones se registra desde mayo, cuando El Niño provocó una reducción récord de lluvias en Guanacaste, donde amplias zonas reportaron 0 milímetros (mm), frente a los aproximadamente 200 mm habituales para ese mes.
El director del IMN, Werner Stolz España, señaló entonces la magnitud del fenómeno: “Nunca habíamos tenido un fenómeno de El Niño como este”, afirmó.
Guanacaste figura entre las zonas más vulnerables ante períodos prolongados de sequía. La reducción de las precipitaciones afecta la recarga de fuentes superficiales y subterráneas, disminuye los caudales de ríos y quebradas y aumenta la presión sobre los sistemas de abastecimiento de agua potable.
El Niño se caracteriza por un calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial y puede alterar los patrones de precipitación.
