La violencia sigue alcanzando a buena parte del territorio hondureño. El Observatorio Nacional de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) reveló que el 83.2% de los municipios registró al menos un homicidio durante 2025, una muestra de que el problema no se limita únicamente a las zonas tradicionalmente consideradas más peligrosas.
Los datos preliminares de 2026 mantienen encendidas las alertas. Entre enero y junio fueron contabilizados 1,236 homicidios, lo que equivale a un promedio cercano a siete asesinatos cada día durante los primeros seis meses del año.
Si la tendencia se mantiene durante el segundo semestre, el Observatorio proyecta que Honduras podría cerrar 2026 con una tasa de 24.6 homicidios por cada 100,000 habitantes, por debajo de los 26.2 registrados en 2025. La reducción continúa, pero especialistas advierten que el nivel sigue siendo elevado.
El panorama resulta especialmente complejo por la concentración de la violencia en determinadas zonas. En 2025, nueve de los 18 departamentos hondureños superaron la tasa nacional de homicidios, encabezados por Colón, con 49.6 asesinatos por cada 100,000 habitantes, seguido por Olancho, Yoro y Copán.
Las armas de fuego siguen teniendo un peso determinante: fueron utilizadas en el 67.5% de los homicidios registrados durante 2025. Además, cerca del 90% de las víctimas fueron hombres y uno de cada tres asesinatos ocurrió durante los fines de semana.
A la violencia criminal se suma otro problema creciente. Durante los primeros seis meses de este año, Honduras registró 1,018 muertes por hechos de tránsito, además de 218 suicidios y 329 fallecimientos no intencionales. El Observatorio sostiene que, pese a la reducción histórica de los homicidios, la violencia y otras causas externas de muerte continúan representando un desafío estructural para el país centroamericano.
