Uruguay se sumó este domingo a la creciente ola de condenas internacionales contra el anuncio del dictador nicaragüense Daniel Ortega de poner fin a las elecciones en su país.
El gobierno izquierdista de Montevideo expresó su preocupación por el futuro democrático de Nicaragua y reiteró que la población debe poder elegir libremente a sus autoridades mediante comicios libres, plurales y periódicos.
En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores del Gobierno del presidente Yamandú Orsi afirmó que las declaraciones del dictador generan incertidumbre sobre la continuidad de los procesos electorales.
Orsi reafirmó la posición de Uruguay en favor del derecho soberano del pueblo nicaragüense a escoger a sus gobernantes conforme a su Constitución y a los principios democráticos que sustentan la integración regional.
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Ola de condenas
El pronunciamiento uruguayo se produce una semana después de que Ortega afirmara, durante el acto por el 46 aniversario de la revolución sandinista, que en Nicaragua “no volverá a haber elecciones”, para evitar que la oposición “atrape el poder”.
Desde entonces, el anuncio ha provocado una amplia reacción internacional.
Estados Unidos advirtió que no permanecerá de brazos cruzados ante el desmantelamiento del sistema democrático nicaragüense.
A la vez, la Unión Europea expresó su rechazo a una decisión que consideran incompatible con los principios democráticos y el respeto a los derechos políticos de la ciudadanía.
También el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, condenó la eliminación de las libertades civiles y políticas en Nicaragua.
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Lluvia de críticas al dictador
Organizaciones defensoras de los derechos humanos, entre ellas Human Rights Watch y Amnistía Internacional, advirtieron igualmente que la supresión de elecciones competitivas profundiza el aislamiento internacional de Nicaragua.
Aunque posteriormente el presidente de la Asamblea Nacional al servicio de la dictadura, Gustavo Porras, intentó matizar las palabras de Ortega al asegurar que sí habrá elecciones, pero a la medida del régimen.
El sancionado funcionario del régimen explicó que se celebrarán bajo un nuevo marco constitucional que excluirá a quienes el régimen considere “traidores a la patria”, una condición que, según críticos, impediría la participación de la oposición.
Con su declaración, Uruguay se incorpora al grupo de gobiernos y organismos internacionales que han cuestionado públicamente la decisión del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo de eliminar las elecciones competitivas en Nicaragua.






