Preocupación en EEUU por exiliados nicaragüenses tras polémica postura de presidenta de Costa Rica

Críticas en Washington y Costa Rica advierten sobre el riesgo de normalizar al régimen de Ortega y Murillo mientras crecen las denuncias de represión transnacional

María Elvira Salazar, congresista de Estados Unidos, representante de Florida.

La congresista republicana estadounidense María Elvira Salazar expresó su preocupación por la seguridad de los exiliados nicaragüenses en Centroamérica, en medio de la controversia provocada por declaraciones de la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández.

“Me preocupa profundamente la seguridad de los exiliados nicaragüenses en Centroamérica”, escribió Salazar en la red social X.

La legisladora añadió que quienes huyeron de la persecución del Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo “no pueden volver a sentirse perseguidos lejos de su patria” y afirmó que los gobiernos de la región tienen la responsabilidad de protegerlos.

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Críticas de expresidentes de Costa Rica

Las declaraciones de Salazar se producen después de que Fernández afirmara en una entrevista televisiva que los nicaragüenses tienen el gobierno “que han elegido tener”.

Fernández describió como “armoniosa” la relación entre Costa Rica y Nicaragua, comentarios que generaron una ola de críticas entre defensores de derechos humanos, exiliados y figuras políticas costarricenses.

El expresidente costarricense Luis Guillermo Solís calificó esas afirmaciones de “desafortunadas”, “muy graves” e “insólitas”.

En declaraciones a la prensa sostuvo que la mandataria parecía desconocer o minimizar las violaciones de derechos humanos documentadas por organismos internacionales, incluidas las Naciones Unidas.

Solís recordó que el régimen nicaragüense está señalado por persecuciones, encarcelamientos, desapariciones forzadas, eliminación de nacionalidades y procesos electorales fraudulentos.

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Los dictadores de Nicaragua, Rosario Murillo y Daniel Ortega, señalados de crímenes de lesa humanidad.

Fernández “aclara” sin rectificar

Las críticas también llegaron desde la expresidenta Laura Chinchilla, quien atribuyó a la dictadura nicaragüense centenares de asesinatos, desapariciones forzadas, encarcelamientos políticos y el cierre masivo de organizaciones civiles y universidades.

Chinchilla además alertó sobre la denominada represión transnacional y recordó el asesinato en Costa Rica del exmilitar y opositor nicaragüense Roberto Samcam.

Por su parte, el Servicio Jesuita para Migrantes de Costa Rica rechazó cualquier intento de relativizar la crisis nicaragüense y advirtió que minimizar el autoritarismo contradice los principios democráticos costarricenses.

Ante la controversia, Fernández intentó aclarar posteriormente sus declaraciones y aseguró que Costa Rica no mantiene relaciones diplomáticas con Nicaragua.

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Críticas a Fernández

Sin embargo, especialistas en relaciones internacionales señalaron que ambos países conservan vínculos diplomáticos formales y embajadas operativas, aunque sin embajadores desde 2018.

La preocupación expresada por Salazar coincide con la posición de otros sectores políticos estadounidenses críticos de Ortega y Murillo, que han advertido sobre la expansión de la persecución contra opositores fuera de Nicaragua y han pedido reforzar la protección de los exiliados que huyeron tras la crisis iniciada en 2018.

Desde entonces, organismos internacionales han documentado centenares de muertes, miles de detenciones y el desplazamiento forzado de cientos de miles de nicaragüenses.

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