La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, defendió el pago de pensiones a exmandatarios por considerar que ese beneficio se trata de un “reconocimiento” por haber ejercido el cargo, además, que les permite mantener “un estilo de vida sostenible”.
Fernández argumentó que el beneficio de la pensión especial es porque el cargo de presidente tiene “prerrogativas distintas a muchos otros cargos públicos y por eso es que mundialmente se reconoce una pensión para expresidentes”.
Aseguró que “más que una pensión es un reconocimiento” para que luego de haber ejercido como mandatarios puedan tener un ingreso que permita “continuar con un nivel de vida sostenible”, tomando en cuenta que podría ser difícil retomar otro trabajo y hay temas de seguridad.
“Yo creo que las personas que tenemos funciones públicas, al igual que cualquier otro trabajador tenemos que cotizar, tenemos que realizar las contribuciones a los fondos de pensiones. El cargo de presidente de la República tiene prerrogativas distintas a muchos otros cargos públicos y por eso es que mundialmente se reconoce una pensión para expresidentes”, afirmó la funcionaria.
Seguirá trabajando
Por su parte, la presidenta Fernández dijo que en su caso optará por trabajar mientras tenga salud y vida. Sin embargo, durante su discurso de toma de posesión, Fernández dijo que daría “las batallas que sean necesarias” para eliminar las pensiones de lujo.
Las nuevas declaraciones de Fernández surgen luego que diputados oficialistas de Pueblo Soberano rechazaran en la Comisión de Asuntos Sociales el informe que contiene un proyecto de ley para eliminar las pensiones a exmandatarios.
El proyecto contempla que quienes ya gozan de pensiones de exmandatarios solo puedan mantenerlas si demuestran que tienen ingresos menores a tres salarios mínimos provenientes de otras fuentes y que no reciben pensiones contributivas básicas.
