El presidente de Panamá, José Raúl Mulino Quintero, presentó este miércoles a su país como “el puente del mundo” por su papel en la conexión de continentes, culturas y mercados, en momentos en que las divisiones geopolíticas amenazan con profundizar la polarización internacional.
Mulino aseguró que Panamá “reafirma su vocación histórica de unir a las personas y buscar entendimientos comunes” y advirtió sobre la creciente desconfianza hacia las instituciones internacionales, debido a que muchos ciudadanos consideran que sus valores y prioridades fueron olvidados.
“Debemos restaurar la confianza”, sostuvo, al señalar que Naciones Unidas conserva un “inmenso potencial”, pero necesita demostrar resultados tangibles.
El mandatario abordó también la situación migratoria en el Darién y señaló que el flujo aumentó entre 2022 y el primer semestre de 2024, período durante el cual organizaciones vinculadas al narcotráfico se aprovecharon de los migrantes, especialmente de mujeres y niños. Según Mulino, más de un millón de personas atravesaron la zona y el fenómeno también provocó importantes daños ecológicos.
Panamá reforzó posteriormente la cooperación con Estados Unidos, una medida que, según el gobernante, contribuyó a una fuerte reducción de los cruces por el Darién. Para Mulino, esta experiencia evidenció “la brecha cada vez mayor entre lo que los ciudadanos esperan y lo que pueden obtener” de las instituciones internacionales.
“La confianza no es algo que pueda decretarse mediante resoluciones”, afirmó el presidente panameño. Mulino sostuvo que esta se obtiene cuando las instituciones cumplen sus promesas, el derecho internacional se aplica de manera consistente y el sistema multilateral logra resultados concretos para la población.
El mandatario defendió lo que Panamá considera un “multilateralismo útil”, entendido como una herramienta efectiva para impulsar el desarrollo y preservar la paz. También destacó la función de su país en el comercio internacional y describió al Canal de Panamá como “un ícono de integración”.
Mulino advirtió, sin embargo, que el Canal de Panamá enfrenta cada vez más los efectos del cambio climático, pese a que el país se encuentra entre los pocos del mundo con emisiones negativas de carbono. En ese contexto, anunció que Panamá encabezará un esfuerzo internacional para lograr el reconocimiento de “los derechos universales de la naturaleza”.
Finalmente, el presidente panameño pidió que América Latina y el Caribe cuenten con un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
“Somos una región que desempeña un papel protagonista en alimentos, minerales y biodiversidad”, sostuvo Mulino al defender una mayor representación de la región dentro del organismo internacional.
