El excandidato presidencial Salvador Nasralla volvió a lanzar críticas directas contra dirigentes del Partido Liberal, sus compañeros, a quienes acusó de actuar de forma desleal y negociar acuerdos políticos por separado con el Partido Nacional. Sus señalamientos apuntaron a Yani Rosenthal, el diputado Jorge Cálix y al alcalde de San Pedro Sula, Roberto Contreras.
Durante declaraciones públicas, Nasralla aseguró que estos líderes conspiran en su contra y buscan desacreditarlo ante el gobierno de Estados Unidos. Según afirmó, estas acciones profundizan la crisis interna del liberalismo hondureño y debilitan su credibilidad política.
Cuestionamientos a la dirigencia liberal
Nasralla explicó que su presencia en la sede del partido, en el día del aniversario del instituto, no responde a intereses de personas que, según dijo, continúan influyendo en la estructura partidaria sin tener cargos legales. En ese sentido, cuestionó la legitimidad de quienes toman decisiones dentro del Partido Liberal.
El dirigente sostuvo que no participa en reuniones donde intervienen actores que, a su criterio, carecen de respaldo electoral o incurrieron en irregularidades durante procesos internos. Además, señaló que estas figuras no forman parte oficial de la actual junta directiva.
Con estas declaraciones, Nasralla volvió a marcar distancia de sectores internos que considera responsables del deterioro institucional del partido.
A la gran masa del partido Liberal (1.5 millones de votantes)que votaron por @SalvaPresidente les da asco cuando se dan cuenta que sólo el lado oscuro llamado también cúpula corrupta del @Oficial_PLH (que sólo representa 300,000 votos)está siendo tomada en cuenta por @titoasfura… https://t.co/oUho0Zsshw
— Salvador Nasralla (@SalvaPresidente) February 6, 2026
Acusaciones de pactos políticos
El 3 veces perdedor de las presidenciales acusó a dirigentes liberales de mantener conductas desleales y de participar en pactos políticos que, según dijo, comprometen los principios del liberalismo. En particular, afirmó que existen acuerdos con el Partido Nacional que afectan la independencia política del país.
Nasralla también señaló que la elección del actual Fiscal General respondió a un pacto político. Según su versión, el excandidato presidencial Nasry Asfura influyó en diputados para asegurar los votos necesarios, con el objetivo de resolver problemas judiciales pendientes.
Señalamientos sobre ética y moral política
En sus declaraciones, Nasralla cuestionó la ética de varios actores políticos. Afirmó que algunos dirigentes no actúan con transparencia ni honestidad al momento de cerrar acuerdos de poder. Según expresó, estas prácticas dañan la confianza ciudadana en la política hondureña.
Asimismo, denunció que fue engañado por líderes políticos en momentos clave, lo que, según dijo, confirma la falta de coherencia moral dentro de ciertos sectores partidarios.
Estas críticas refuerzan su discurso contra lo que denomina una política basada en intereses personales y no en principios democráticos.
Defensa de su entorno y críticas al sistema electoral
Nasralla también se refirió a los ataques dirigidos contra su esposa, la diputada liberal Iroshka Elvir. Señaló que provienen de sectores que rechazan la participación y el fortalecimiento de los derechos de las mujeres en la política hondureña. Según afirmó, estas críticas reflejan una resistencia al cambio dentro de estructuras tradicionales.
Además, cuestionó la independencia del Consejo Nacional Electoral (CNE). Aseguró que el organismo carece de autonomía mientras sus funcionarios mantengan obediencia hacia quienes facilitaron su nombramiento.
Finalmente, Nasralla sostuvo que su prioridad no es una unidad partidaria bajo las condiciones actuales. Afirmó que primero debe depurarse el Partido Liberal de elementos que, según dijo, lo han convertido en un aliado subordinado de otras fuerzas políticas.
