Expertos y expertas de la ONU manifestaron este viernes su profunda preocupación ante informes que señalan que personas desaparecidas forzadamente en Nicaragua habrían muerto mientras estaban bajo custodia estatal, en condiciones que podrían constituir tortura.
“Cuando una persona es desaparecida forzadamente, cada minuto cuenta y conlleva un sufrimiento y una angustia enormes para sus familias, quienes quedan atrapadas entre las dudas sobre la suerte de sus seres queridos y esperanza”, señalaron los y las expertas.
Uno de los casos señalados es el de Brooklyn Rivera, diputado de la Asamblea Nacional y líder del pueblo miskito, quien fue detenido en septiembre de 2023 por miembros de la Policía Nacional de Nicaragua y posteriormente desaparecido. Según información recibida, podría haber fallecido durante su detención.
Los expertos también indicaron que otra persona desaparecida forzadamente murió en febrero de 2026 mientras permanecía bajo custodia, y que su cuerpo fue entregado a sus familiares sin un certificado de defunción.
“En estos casos, han transcurrido meses y años sin información verificable sobre la suerte y el paradero de las personas desaparecidas forzadamente”, afirmaron los y las expertas.
De acuerdo con los informes, las condiciones de detención en Nicaragua son inhumanas, y las personas desaparecidas habrían sido sometidas a tortura y tratos crueles. Se reporta que uno de los detenidos permanece con manos y pies encadenados, bajo sedación periódica y sin acceso a atención médica adecuada.
Además, las autoridades habrían ocultado sistemáticamente información sobre estas personas, negando su paradero, su estado de salud o las circunstancias de su posible fallecimiento. Los tribunales, por su parte, no han admitido recursos de hábeas corpus, dejando a las familias sin mecanismos legales efectivos.
“Es profundamente preocupante que las personas en Nicaragua carezcan de mecanismos judiciales efectivos para proteger sus derechos, lo que está permitiendo la continuación de graves violaciones de los derechos humanos”, afirmaron los y las expertas.
Los familiares también enfrentan temor a represalias, lo que contribuye a un subregistro de los casos de desaparición forzada.
“Lo que estamos observando parece una estrategia deliberada de recurrir a las violaciones de derechos humanos más graves y aterradoras para silenciar la disidencia y controlar a la población”, señalaron.
Ante este escenario, los expertos hicieron un llamado urgente para esclarecer el paradero de más de 112 personas víctimas de desaparición forzada, así como para presentar pruebas de vida de Brooklyn Rivera o, en caso de fallecimiento, informar sobre las causas y el destino de sus restos.
“Instamos además a las autoridades a investigar con prontitud, de manera independiente, imparcial, exhaustiva y transparente, las muertes bajo custodia y a exigir responsabilidades a todos los culpables”, manifestaron.







