El pleno ya había agendado para el 13 de mayo la aprobación de la “Ley integral contra el lavado de dinero y financiamiento del terrorismo” en el Congreso de Guatemala. Sin embargo, diputados de Vamos, Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), Valor y Cabal presentaron cambios de última hora, por lo que la sesión fue cerrada inmediatamente.
Los diputados de las cuatro fracciones se habrían reunido en la oficina de la Segunda Vicepresidencia para acordar cambios a la ley, presentaron los cambios ante el Congreso, el presidente legislativo, Luis Contreras, cerró la sesión y declaró ante los medios que no apoyará cambios sin la debida discusión.
Para Contreras, los cambios propuestos deben ser estudiados en la Comisión de Economía y Comercio Exterior, pues considera que si los cambios se aprueban al ser presentados a última hora, entonces se “debilitarían las recomendaciones” que les hizo el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).
“Hoy tuve que tomar algo que no me gusta hacer, hay 130 diputados, teníamos suficiente gente para votar por la ley, pero no con los consensos que habíamos hecho con la comisión de Economía. Enmiendas que nos traen a última hora no la podemos aprobar, no es así” dijo en ese momento Contreras a los medios.
El jefe de fracción de Vamos, Elmer Palencia, confirmó que sí presentaron recomendaciones de cambios al decreto porque buscan “mejorar el proyecto”. Insistió en que “el objetivo es que la ley sea aprobada de forma correcta y aprobada”.
El legislador descartó que busquen no aprobar la ley porque ha “hecho todos los esfuerzos necesarios para que esta ley pueda salir” cumpliendo criterios de la GAFI y que sea apropiada para los guatemaltecos en general” y dijo que hay que ser muy responsables con esta ley.
Sin embargo, el gobierno de los Estados Unidos emitió una declaración el jueves para insistir a Guatemala que apruebe esa ley porque de lo contrario Guatemala enfrentaría consecuencias económicas y financieras por no cumplir con los estándares internacionales de la GAFI.
Estados Unidos considera que este es un paso para “cerrar la puerta a los narcotraficantes y criminales que ponen en riesgo a las comunidades estadounidenses y guatemaltecas” y advirtió que no aprobarla, entonces el país entraría a la “lista gris”, es decir, estaría incluido en los países de alto riesgo por “deficiencias en el combate al lavado de dinero y financiamiento ilícito”.
